Hace cien años,en los albores del siglo XX se producía un hecho histórico que marcaría el inicio de un gran cambio en uno de los países mas grandes del mundo, Rusia. Naturalmente estoy hablando de la revolución de 1917, o también llamado el octubre rojo, por la revolución encabezada por los bolcheviques liderados por el comunista Lenin.

La caída del imperio de los zares, trajo mediante la rebelión popular un hilo de esperanza, heroísmo, caos y desgraciadamente tragedia acaecida durante esos años que fueron testigos de revoluciones, guerra civil, hambre, dictadura e invasión nazi para convertirse en esa gran nación que fue la Unión Soviética. Este caldo de cultivo social, político y cultural dio paso a un imaginario visual vanguardista en todas las áreas artísticas transformando la imagen cotidiana de la vida rusa.

En conmemoración de esta etapa de la historia rusa, la Tate Modern londinense presenta una exposición adquirida por la propia institución en 2016 y que en su mayoría se nutre de fotografías procedentes de la excelente colección del fotógrafo y diseñador gráfico David King. Este autor comenzó su colección de más de 250,000 artículos relacionados con este período mientras trabajaba para “The Sunday Times Magazine” en la década de 1970.

La exhibición es una oportunidad única para ver unos 250 genuinos carteles de propaganda, grabados y fotografías recopilados por King, algunos de los cuales muestran vestigios de la censura estatal e incluyen anotaciones manuscritas del propio autor. Podemos disfrutar de las obras de Lissitzky, Gustav Klutsis, Aleksandr Deineka, Nina Vatolina y Yevgeny Khaldei entre otros, constituyendo un recorrido visual emocionante y dramático a través de un período trascendental en la historia de Rusia y la URSS.

La ruta expositiva comienza desde 1905 hasta la muerte de Stalin, presentando imágenes interpretadas a través de los ojos de artistas, diseñadores y fotógrafos. Por su parte, una sección de la muestra indaga en el impacto que tuvo la “Exposición Internacional de Arte y Técnicas” celebrada en París en 1937, que proporcionó a la Unión Soviética una plataforma internacional para promover los logros de su arte y su cultura, según constatan los comisarios de la exposición.

Hay otro apartado dedicado al recuerdo de los millones de personas que fallecieron con Stalin, en el que se revela cómo fueron manipuladas las imágenes durante el periodo de férrea censura. Entre algunos de los trabajos más destacados se encuentran tres pinturas de gran tamaño, prestadas por la Galería Estatal de Arte Perm de Rusia, que representan el realismo socialista soviético, como el mural de Aleksandr Deineka, una de las más renombradas pintoras rusas de la primera mitad del siglo XX.

Se exponen además carteles propagandísticos de artistas como Adolf Strakhov, Valentina Kulagina y Dmitrii Moor, en los que figuran escenas industriales y tipografía que trataban de capturar el fervor revolucionario de la época. Finalmente encontramos el icónico póster “Emancipated Woman: Build Socialism”, de Adolf Strakhov, que presenta una exaltación de las mujeres trabajadoras soviéticas.

Más info:

http://www.tate.org.uk/whats-on/tate-modern/exhibition/red-star-over-russia