Esta es una exposición que no deja indiferente a nadie, pues se refleja la crueldad con que tratamos al resto de especies de animales que conviven con nosotros en este planeta. Por un lado, se encuentran aquellos animales que presentan alguna utilidad o nos alimentan, para los que hemos construido el equivalente a campos de concentración para maximizar la producción sin considerar su bienestar. Observamos en las impactantes fotos la tristeza, el sufrimiento, el hacinamiento de los animales de granja dejándonos una huella imborrable.
También se dedica una sección a la tauromaquia para criticar una tradición que recurre a la barbarie con los toros de lidia. Tampoco,  en muchas ocasiones, somos muy amables con aquellos animales que nos acompañan, como perros y gatos, siendo uno de los países que más abandona. Y luego están el resto de especies que no nos aporta ninguna utilidad alimenticia o económica para nuestra propia especie, sin ir más lejos, con los simios, a los que empujamos hacia su aparentemente inevitable extinción.
Afortunadamente, y de manera creciente, existen personas y grupos que luchan por cambiar esto y que defienden los derechos de los animales. Entre ellos los 148 artistas comprometidos, de manera altruista, con esta exposición de más de 800 creaciones que incluye también talleres didácticos, conferencias, proyecciones documentales, una feria vegana y un congreso animalista.
En la exposición se presentan cuatro muestras en las salas Ferreres y Goerlich en el Centro del Carmen. Se puede visitar gratuitamente desde el 27 de septiembre de 2017 al 8 de enero de 2018, organizado por Capital Animal junto al Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, en el Centre del Carme Cultura Contemporánea.
He aquí las fotos de mi inolvidable visita a esta exposición en el mismo orden de visualización de las obras: