Presidente y vicepresidenta han agradecido al colectivo que siempre tenga presente a la Diputación, además de reafirmar el apoyo de la Corporación provincial a la labor realizada por este gremio en la preservación de los productos autóctonos y artesanales

El presidente del Gremio de Panaderos y Pasteleros de València, Juanjo Rausell, y el secretario general de este mismo colectivo, Vicente Martínez, han entregado al presidente y vicepresidenta de la Diputación de Valencia, Jorge Rodríguez y Maria Josep Amigó, la tradicional ‘Mocadorà‘, con motivo de la próxima celebración de Sant Donís.

El presidente, Jorge Rodríguez, ha aprovechado esta ocasión para agradecer al Gremio de Panaderos y Pasteleros de València que «año tras año se acuerden de venir a la Diputación a compartir con nosotros el día de todos los valencianos y las valencianas, y hacerlo con un regalo tan representativo como es esta ‘mocadorà‘». En este sentido, Rodríguez se ha congratulado de poder compartir con el colectivo este momento y, muy especialmente, «de contribuir a la promoción de un producto artesanal como este» además de afianzar «el apoyo de la Diputación al impulso de sus proyectos e iniciativas».

En una línea muy similar se ha expresado la vicepresidenta, Maria Josep Amigó, quien ha elogiado «la trascendencia de este gremio, tanto por lo que respecta a la preservación de una tradición tan nuestra como es la ‘mocadorà’», así como por resultar «un colectivo clave para la economía valenciana, que ha sabido adaptarse a lo largo de más de cinco siglos a la coyuntura histórica, económica y social de cada momento hasta nuestros días». Asimismo, Maria Josep Amigó ha considerado «lógico y necesario» que el Gremio de Panaderos y Pasteleros de València «reciba todo el apoyo de las diferentes administraciones valencianas, también de la Diputación de Valencia, como colectivo que viene conjugando la tradición con la innovación y la especialización del sector, manteniendo el significado del gremio, dando trabajo a un elevado número de personas, y tratando de adaptarse a los cambios, a veces vertiginosos, de nuestro entorno económico y social».

mocadorà

Por su parte, Juanjo Rausell ha considerado «motivo de alegría y un orgullo» el hecho de «preservar un producto tan autóctono, de origen árabe, dirigido al 9 d’Octubre y al día de los enamorados valencianos, que cuenta con el cariño de tanta y tanta gente». Rausell ha agradecido a la Diputación de Valencia el apoyo manifestado a la labor desarrollada por este colectivo, al mismo tiempo que ha subrayado «la importancia de involucrar a las diferentes administraciones valencianas para hacer efectivo el mantenimiento de nuestras tradiciones, como la ‘mocadorà’, y hacer posible la visibilización y fomento de este producto entre los municipios de las comarcas valencianas para evitar su desaparición», ha remarcado.

Tradición desde el siglo XVIII

La ‘mocadorà‘ constituye una celebración popular de la ciudad de València y circundantes, que tiene lugar el 9 d’Octubre, día de Sant Donís, patrón de los enamorados valencianos.

La tradición consiste en que los hombres regalen a las mujeres un pañuelo que incluye dulces envueltos hechos con mazapán de diferentes formas y colores que representan las frutas y hortalizas tradicionales de la Huerta de València.

La tradición de la ‘mocadorà’ se remonta al siglo XVIII, cuando tras la Guerra de Sucesión, los Decretos de Nueva Planta prohibieron la celebración de la entrada del rey Jaume I en València. Como respuesta a la prohibición borbónica, el gremio de confiteros de la ciudad de València decidió confeccionar dulces con la forma de los petardos prohibidos, los llamados “piulets i tronadors”. Y junto a estos, también frutas y hortalizas de mazapán, en referencia a la fertilidad de la huerta valenciana y también a las hortalizas que los moriscos regalaron a la esposa de Jaume I, la reina Violante de Hungría. Estos mazapanes se envolvían en un pañuelo y se regalaban a la mujer amada, en una costumbre que perdura hasta la actualidad.