Muy contenta y satisfecha tras publicar su libro “Tanto en Ti”, tuve la oportunidad de charlar con ella sobre muchos temas. Su poesía, influencias, el lugar donde acostumbra recitar… Tímida hasta que se arranca a hablar y te clava sus ojos verdes, Nerea utiliza mucho las metáforas y los símiles dentro del folio. Fuera de él es directa y concisa, sincera y espontánea. Así es Nerea Delgado respondiendo pocos minutos antes de subirse al “escenario” del Kaf Café (Arquitecto Arnau, 16, Benimaclet)

¿Qué es eso que tienes que tanto (nos) gusta?

Yo creo que lo que cuento lo vive también el público que me lee y los jóvenes, concretamente, se pueden sentir más identificados que otras personas. Ya sean recuerdos o lo que quieren que les pase.

¿Creés que la juventud de hoy en día está interesada en la poesía?

Creo que la poesía se ha vuelto muy moda últimamente y que mucha gente escribe porque es moda, van al Kaf Café por un amigo que escribe y luego aunque no lo sientan dicen: voy a escribir. De repente hay un boom en internet de poetas… hoy en día salen poetas de debajo de las piedras.

Hablando de tus influencias, cuando leo alguno de tus poemas veo una atmósfera completamente distinta a la de este país. ¿Hay muchas influencias musicales y fílmicas extrangeras?

La música sobre todo, porque ya tampoco leo tanta poesía. Consumo poesía pero no es que me influya mucho lo que leo. Escucho mucho rock en español, M Clan y cosas así. Como me muevo mucho en el mundo de la música y voy a muchos conciertos algo se me queda. Ver a alguien tocar o ver un espectáculo de música me inspira mucho y meto en mis poemas todo aquello que despiertan en mi interior.

¿Cómo es tu rutina de trabajo?

Escribo mucho, si voy caminando por la calle y se me ocurre algo lo escribo. A lo mejor no escribo una frase, sino veinte líneas y luego de esas veinte líneas igual valen cuatro. Estoy constantemente escribiendo, en clase escribiendo, en el Kaf Café escribiendo. Nunca me fuerzo a escribir, ni tengo un horario fijo. Cuando me surge escribir, si estoy en clase dejo la clase, si estoy comiendo dejo de comer, hay veces en las que he estado duchándome y he salido para escribir algo.

¿Qué sientes al recitar?

Disfruto cuando estoy recitando pero me pongo muy nerviosa y a veces intento imaginarme que estoy sola. Me pone nerviosa que todo el mundo esté callado y pendiente de mí como si yo fuera lo único que existe en ese lugar. Pero sí que me gusta que la gente se sienta identificada y se acerque para decirme si le ha gustado o no lo que he recitado.

¿Qué piensas de iniciativas como el micro abierto del Kaf Café?

Se deberían hacer más porque dan muchas oportunidades. Ahora parece que todo esté en internet, y que haya sitios donde también puedas compartir lo que compartes en internet pues se agradece. No se tiene que quedar todo en tu blog. Yo animo a la gente a que venga a este sitio porque es como una red social, pero mucho mejor: real. Me encanta.

Y su ambiente…

Hay muchísima variedad porque la gente hace lo que quiere. Hay shows de poesía, música, rap, monólogos… Está genial, vas a compartir lo tuyo y escuchas lo que el resto de la gente tiene para ofrecerte. En cuanto te vas te apetece volver, desde que vine por primera vez me he enganchado.

¿Cuándo decidiste venir a recitar por primera vez?

Fue aproximadamente hace año y medio, y salí a recitar porque me liaron. Me dijeron que íbamos solo a ver el ambiente pero me apuntaron en la lista sin que yo me diera cuenta. Entonces aluciné cuando me llamaron para salir al micrófono a recitar. Me dejaron un móvil con mi blog y comencé a recitar algunos poemas. ¡No me salían las palabras!

Según tengo entendido, empezaste a escribir tus primeros poemas desde muy pequeña… 

Hay gente que escribe porque ve que otra gente escribe, pero yo antes de que hubiera un mundillo de poetas en internet ya escribía. Tengo cosas guardadas desde sexto de primaria…

¿Y cual es tu próximo reto/desafio?

Mi meta fue publicar un libro y ya lo he conseguido. Mi actual meta es presentarlo, voy a Madrid, voy a Granada y me gustaría ir a Sevilla. Porque me gusta mucho Sevilla.

Hay fotos tuyas tocando la guitarra.

Me gusta mucho la música, los conciertos y como hay instrumentos a mi alcance porque conozco a gente que toca, pues les he pedido que me enseñen. Y ahí voy.

¿No te ves de cantautora?

No por mi voz, cantar yo ni de coña.

En los recitales te suele acompañar Luis Carrillo a la guitarra, háblame de él.

Vi que fusionar la música y la poesía ganaba mucho. A la hora de recitar me di cuenta de que tenía una melodía detrás muy acorde con lo que estaba contando. Quedaba tan bien que desde que me acompañó en mi primer recital oficial, en el Delorean hace 1 año, ha seguido conmigo en los escenarios. Además nunca ensayamos porque luego me parece muy forzado, de hecho hay poetas que se nota mucho que lo tienen preparado.

Y vuestro show conjunto…

Normalmente suelo empezar yo, acabo la primera estrofa y él mete la música. Yo le explico un poco de qué va a ir el poema y luego busca la melodía adecuada.

La rima y tú, tú y la rima. Como el agua y el aceite. 

No me gusta rimar, de hecho cuando me riman algunas palabras sin yo haberlo querido tengo que cambiar las palabras o el orden para que al final no rime nada. Igual estoy escribiendo y viene una rima y desentona del resto, puesto que el conjunto no rima.

Y la última pregunta… casi obligada. Tu libro ha salido a través de la editorial Origami ¿cómo te convencieron?

Me habló la editorial, me propuso unas condiciones, me habló del proyecto y de cómo pensaban hacerlo y yo me pregunté si tenía la edad para publicar un libro. Dije que sí, porque era algo que quería y si no era en ese momento a lo mejor no se me presentaba otra oportunidad así. Y dije adelante, vamos para allá. Y estoy muy contenta.