Niños Mutantes llega a Valencia este sábado 21 para presentar en la sala Moon su décimo álbum: Diez. Este nuevo trabajo quizás sea su disco más oscuro. Os dejamos con la entrevista que nos concedieron en exclusiva para Hello Valencia.

¿Por qué habéis definido DIEZ como el más mutante de todos?

Desde luego, cuántas cosas decimos… “El más mutante”… Si dijimos eso seguro que estábamos pensando en dos cosas. Primero, en que es el que supone una mutación más grande del grupo: si oyes “El Futuro”, el disco anterior, y a continuación pones “Diez”, el cambio es como una hostia en la cara. De un pop amable a un sonido eléctrico con más mala leche, desde las guitarras a las letras. Y por ahí también sería el más mutante: recoge y destila nuestras esencias iniciales, que incluían un sonido más áspero, que hemos recuperado.

¿De qué es de lo que más orgullosos estáis de estos diez discos y veinte años en el mundo de la música?

De no habernos vendido nunca, de no haber puesto zancadillas y de ser unos putos currantes que han conseguido poco a poco el reconocimiento, creciendo pasito a pasito.

Tras veinte años, ¿os sentís mutantes que niños?

Desgraciadamente ya nos sentimos poco niños. Por eliminación, más mutantes, sin duda.

¿Es cierto que este disco sale de un cabreo que casi termina con el grupo?

Totalmente cierto, no tenemos tanta imaginación ni tan poca vergüenza como para inventarnos algo así. Siempre hemos sido muy honestos y no quisimos esconder que habíamos estado mal entre nosotros y que eso había sido un elemento importante en el tejido en que se construye este álbum.

¿Por qué el agua de la portada del disco es tan oscura?

Porque en Granada el agua estancada esconde bajas pasiones y secretos inconfesables.

Llegáis a Valencia el 21 de octubre. ¿Cómo os trata el público valenciano?

Molt bé. Vos estimem molt (corrección por favor si está mal!!!)

¿Qué podéis asegurarle de antemano a todo el público que vaya a ver vuestro directo? ¿El show en directo también ha mutado?

En las salas es donde se ve y se oye la música de verdad. Los festivales están muy bien, pero allí se pinta con brocha gorda. Si quieren trazo fino y matices, que vengan a vernos en sala, que es el hábitat ideal de la música. Tenemos muchas ganas de recuperar los escenarios pequeños. Por ahí dicen en críticas nuestras que nunca defraudamos en directo. Esta vez la intención es otra, es sorprender con nueva formación y nuevo sonido. Llevamos un quinto mutante, Alonso Díaz, de Napoleón Solo, que viene a ser como tres músicos en uno. Hemos cuidado los detalles como nunca, desde los estéticos a los interludios… Se trata de que el concierto sea como una película de principio a fin.

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