Cuando el río suena” es el primer single de “Otras vidas”, el último disco de David DeMaría, que podremos escuchar el próximo 15 de noviembre en la Sala Noise de Valencia. El cantante nos cuenta cómo estas canciones, más que nunca, tienen su sello personal. Con ellas ha querido volver a sus raíces aunque con una renovada producción y unos sonidos más actuales.David DeMaría Otras vidas Valencia concierto

David, después de 10 discos a tus espaldas, aseguras que “Otras vidas” es del que más orgulloso te sientes, ¿qué es lo que tiene que te lleva a decir que por fin has conseguido liberarte?

Sobre todo ha sido la libertad burocrática. Yo firmé un contrato cuando a penas tenía 18 años y llegaba con un montón de sueños a Madrid desde Jerez. Y…, me he sentido un poco sobre protegido, con un sentido de la posesión hacia mi carrera a nivel de producción musical que en este disco ya no tengo.

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En los discos anteriores he trabajado con un productor, mientras que ahora por primera vez me enfrento a la confección de un nuevo proyecto musical sin la sombra de un productor que se hizo un poco con toda mi faceta creativa y con muchos aspectos emocionales.

Desgraciadamente a mí me hubiera gustado acabar de manera amistosa, incluso trabajando en equipo aunque de otra manera, pero normalmente este tipo de rupturas al final acarrea un distanciamiento grande. Por eso es un disco muy emotivo, por sentirme liberado y poder decir adiós a una forma de trabajar que me ataba y que me quería por conveniencia, algo que a mí me ha llegado a doler personalmente.

Entonces, ¿has cortado con tu “yo” anterior de por ejemplo el disco “Posdata”?

Nunca he perdido la esencia como persona y como autor en mis anteriores discos por tener un productor al lado, siempre he sido yo. Lo que pasa es que la aventura de enfrentarte a la producción de un disco eligiendo y siendo dueño de tus decisiones, pues me apetecía mucho y en ese aspecto sí que siento que el disco es más David Jimenez Pinteño y David DeMaría a la vez.

¿Cortarás con los discos anteriores o continuarás interpretando algunos temas?

No, de hecho ya hemos hecho y tocado el listín ensayo en Madrid para un grupo muy reducido de personas y, básicamente, el concierto se basa en el nuevo álbum pero haciendo un repaso, una mezcla de toda la trayectoria musical, de todos los éxitos de mi carrera.

La verdad es que son más de dos horas de concierto con mucha fuerza, muy dinámico, con partes íntimas. Donde hay pop, hay rock y hay matices flamencos del sur también.

¿Tienes algún tema preferido en este álbum?

Yo creo que es un disco muy global que se forma como un puzzle. Las canciones hacen un todo, por eso se llama “Otras vidas”, porque una sin la otra no formarían el buen equipo que hemos conseguido hacer de repertorio en este disco. Hay algunas que es evidente que gusta cantar más, pero todo va según el ánimo o el ciclo de vida… Pero cuando se es el padre de todas, a todas se les tiene el cariño especial del por qué se escribió.

¿Te hace ilusión tocar en Valencia, ¿qué dirías del público valenciano?

Yo creo que es un público muy acostumbrado a la cultura musical en directo. En ese aspecto es una zona muy desarrollada con muchísimos músicos y bandas, hay mucha gente que entiende. Es un público que sabe valorar la música en español. De Valencia han salido grandísimos talentos de la música y se sabe de música. Por eso uno va a Valencia sabiendo que hay que dar el máximo porque es una plaza muy fuerte y por eso “Otras vidas” merece ser bautizada en la ciudad del Turia.

Vamos, que te sientes acogido, ¿verdad?

Sí, claro, son muchos años de visita. He ido muchos años a las fallas para los conciertos, he tocado en Viveros, en muchas salas distintas, en teatros y tenía muchas ganas de que en esta gira estuviera incluida Valencia.

De los artistas con los que has compartido escenario, ¿cuál es el que más te ha ilusionado?

Ilusión te hace cada colaboración igual que componer para cualquier artistas. Yo creo que hay duetos memorables como con Antonio Orozco, con Malú, con Manuel Carrasco o con Ana Torroja cuando inauguramos el Palacio de Deportes de Madrid y cantamos “Me cuesta tanto olvidarte” de Mecano. Cualquier colaboración es motivo de orgullo, honor, alegría, amistad y respeto. No podría elegir la verdad…

Y, ¿te gustaría tocar con alguien en concreto?

Este año he conseguido contar con un elenco de músicos que he admirado durante más de 20 años, pero lo que es interpretar un dueto tengo la espinita clavada de algún día ojalá poder cantar con Manolo García.

Después de “Barcos de papel” montaste un café-teatro y has contado que por poco te arruinas, ¿repetirías la experiencia si te dijeran que va a salir bien o ni pensarlo?

(Se ríe). Uno aprende de los errores y ahora estaría más capacitado para invertir en cultura, está claro. Monté un café-teatro en Jerez de la Frontera llamado “La Lola”, homenajeando a Lola Flores en el mismo barrio donde nació la faraona.

Dos artistas jugamos a ser empresarios, en este caso Juan José Padilla y David DeMaría, los dos jerezanos que compartimos amistad decidimos apostar por este café-teatro y, la verdad es que encontramos todos los impedimentos del mundo en todos los estatutos: municipales, urbanísticos, medios de comunicación, proveedores, la propia hostelería del pueblo…

Nos fue muy difícil levantar el negocio y se dieron todos los condicionantes para que aquello no siguiera adelante antes de no darnos un disgusto económico, aunque nos costó lo nuestro. Pero bueno, hemos seguido trabajando en nuestras carreras, aunque fue una lástima.