“Qué hacer cuando en la pantalla aparece The End.” Con este título tan enigmático y al mismo tiempo tan sugerente, la ilustradora Paula Bonet se ha atrevido a embarcarse en una aventura artística que traspasa los propios límites de la ilustración. Estamos ante una obra de trazo afilado con el talento al que nos tiene habituados, pero dotada de sus ya características dosis de melancolía. Esta vez combinando sus formidables ilustraciones con unos relatos nacidos de su puño y letra, de modo que se forma entre ambos un diálogo muy interesante. ¿El resultado? Un libro cargado de historias sin punto y final, una madeja de dorado hilo autobiográfico que consigue mantener en vilo al lector. La fecha escogida para la presentación en Valencia de esta edición especial fue el pasado viernes 19 de diciembre a las 19:00, y pasada la hora en punto la librería Bartleby ya estaba preparada para acoger a todo el mundo, y por supuesto a aquellos que vinieran a adquirir esta cuarta edición ampliada con un nuevo relato y con un calendario.

El pintor y catedrático de pintura Jose Saborit fue el encargado de presentar tanto a la obra como a la artista. De su presentación cabe decir que demostró tener unos conocimientos profundos del basto universo que imprime Paula Bonet en sus ilustraciones, y al mismo tiempo también se pudieron observar unos destellos de complicidad enormes, gracias a una presentación tan sumamente poética que en ocasiones se disfrazaba de recital. Además, el catedrático hizo hincapié en que quizás uno de los mayores méritos de esta ilustradora es el de saber reinventarse constantemente en todos los aspectos de su persona. De ahí la importancia de no quedarse petrificado cuando nos asalta el dichoso “The End” en la pantalla de nuestras vidas. Cuando algo termina, algo nuevo empieza.

Paula Bonet tomó la palabra abrumada por el compendio de halagos que le había dedicado su colega. Y sonrojada comenzó a hablar de algunas de las historias que podréis encontrar dentro del libro. Un libro que rezuma poesía por cada una de sus páginas, pero también gracia, agudeza y lucidez en un tema tan sombrío como lo es una pantalla en negro con un ¿Y ahora qué? parpadeando. Y es que a lo largo de esta obra se repasan algunos relatos que lejos de concluir, se quedan abiertos. Tal y como Paula Bonet dice: “Tan sólo se ve la punta del iceberg.” 

Con el fin de la presentación comenzó una ronda de preguntas que terminó transformándose en un turno de diálogo con los presentes. Fue preguntada sobre su pasado, presente y futuro. Sobre su técnica, su inspiración, su peculiar relación con la publicidad… No se quedó ni una pregunta en el tintero. Y poco después comenzó la firma de ejemplares, que fue seguida de una avalancha de fieles deseando imprimir las huellas de esta artista en sus ejemplares. ¿Qué cómo resumiría el alma de este libro? Pues como un itinerario de tinta indeleble que te llevará tan lejos de ti mismo que te encontrarás enfrente. Vidas que se encuentran, casi por capricho del destino, que se cruzan y que dejan tras de sí un quizás o un quién sabe lo que ocurrirá mañana. Un regalo imprescindible para estas navidades.