Si Sevilla es una ciudad mágica en cualquier época del año, en verano la ciudad se transforma y multiplica su encanto. Una ciudad que busca contar con la Octava Maravilla del mundo: el conjunto formado por la Catedral, Alcázar y Archivo de Indias. Ya es Patrimonio de la humanidad y constituye el principal atractivo turístico de la ciudad, pero la Catedral gótica de mayor planta del mundo lucha por su puesto entre el resto de maravillas de la humanidad.

En verano Sevilla se llena de actividades para toda la familia. Desde parques temáticos y acuático pasando por paseos en bicicletas, deportes náuticos, conciertos y espectáculos, terrazas, el planetario y mil y una aventuras en una ciudad encantada de recibirte. 

Descubrir Sevilla desde las alturas de sus terrazas y azoteas es otra de las maravillas que no te puedes perder. La Giralda sigue atrayendo todas las miradas y podrás disfrutarla desde todas las perspectivas. 

Y desde luego no puedes dejar de disfrutar del sabor de la ciudad, uno de sus rasgos más representativos. Los cocineros más importantes del mundo consideran esta ciudad  y su cultura del tapeo uno de los puntos más deliciosos del mundo.