ANA GUERRA VALENCIA

El martes 13 que cambió la vida de Ana Guerra

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El pasado 14 de mayo la tinerfeña, Ana Guerra, visitaba nuestra ciudad para formar parte del festival Bon Emotion Fest celebrado en el Centro Comercial Bonaire. Además de disfrutar del concierto pudimos hablar con ella sobre su carrera profesional desde su salida de Operación Triunfo 2017. Casi seis años después la cantante decidió dar un giro de 180º a su carrera profesional y pasó de la música comercial a contar historias a través de canciones hechas a través de sensaciones.

“La luz del martes” es su último álbum en el que ha mostrado esa transformación musical.

Han pasado seis años desde tu paso por Operación Triunfo ¿Qué supuso para ti el paso por este programa?

Bueno, al final Operación Triunfo fue un trampolín a una vida llena de inquietudes, sueños y trabajo, de muchos noes y síes que cambiaron mi vida.

Desde tu salida de allí ¿Cómo cambió tu carrera profesional? ¿Fue como esperabas?

No esperábamos que esa edición fuese a tener tanta repercusión porque veníamos de anteriores ediciones que no habían tenido casi seguidores, además el programa llevaba sin hacerse siete años, creo que eso fue al final lo bueno junto a la nueva era en la que nos adentramos con las redes sociales. Fue una burrada, fue salir de ahí y entrar en un ‘shock’ psicológico muy duro porque un cambio tan grande como este no es bueno para ningún cerebro pero al mismo tiempo con alegría de que la vida nos había dado una oportunidad muy grande y podíamos decir que éramos cantantes.

En septiembre de 2021 salió tu álbum “La luz del martes” ¿Qué te llevó a crear este disco de historias y sensaciones?

A quien no le ha movido algo el confinamiento tiene que plantearse que a lo mejor tiene una coraza muy grande por lo que sea, pero a mi el confinamiento me enseñó a poder parar porque no habíamos parado desde que salimos. Se detuvo el mundo y tuvimos tiempo durante tres meses y medio para pensar y analizar todo lo que nos había pasado. Después de haber dormido muchas horas (se ríe) me di cuenta de que quería contar otras historias, de otra forma y al final me di cuenta de que había sido muy feliz haciendo lo que hacía (nunca nadie me había prohibido nada) pero a mi me encanta la vida en todas sus facetas. Al final terminó esa etapa comercial para poder sacar todo lo que tengo dentro de la forma en la que quiero transmitir a los demás porque al final es un trabajo para toda la vida.

¿Por qué “La luz del martes”?

Fue un martes 13 de octubre de 2020, durante la desescalada, me iba a ir al gimnasio pero la ansiedad me comió por dentro y no pude. Me quedé en casa y empecé a vomitar palabras y dije: “esto es”. Porque las canciones que había compuesto y las historias que estaba contando eran las que quería seguir cantando y contando. Tenía un disco hecho que nunca vio la luz, y estuve dos meses plateando este otro. Tras ese tiempo y 40 canciones después nació “La luz del martes”, porque fue ese martes 13 cuando encontré la luz.

¿Qué sientes cuando te subes a un escenario?

Pues por ejemplo, hoy ha sido un público difícil porque de normal la gente se organiza y compras mis entradas para verme, no como hoy que era un concierto gratuito, había mucha gente que sí estaba aquí porque quería pero otra simplemente porque se lo ha encontrado. Entonces, en estas ocasiones siempre mimo a mis seguidores pero también tengo que hacer que la gente que está de paso se quede, conquistarla de alguna manera.

Hace un par de meses estuviste en Valencia presentando el formato acústico “Susurrándote lo que nunca te dije” ¿Qué fue lo que más te gustó del público valenciano?

Siempre me apoyaron un montón, de hecho cuando salieron las estadísticas de Operación Triunfo Valencia era de las ciudades que más me apoyaban después de mi tierra. Venga a firmar discos o a hacer conciertos siempre está lleno, me siento súper en casa cuando vengo aquí.

Junto a Zzoilo, vais a ser los “representantes” de jóvenes talentos que se están esforzando para conseguir llegar a donde estáis vosotros, ¿te recuerda un poco a los inicios de tu trayectoria?

 Es duro, los comienzos son duros, la gente te conoce cuando ya has saltado al mundo, no cuando estás empezando. Yo he cantado gratis por un bocadillo, he ido pegando mis propios carteles por mi ciudad, he cantado en la calle y también ha habido veces que después de un concierto hemos salido a tres euros por cabeza. Al final tienes que saber esperar a la oportunidad de poder crear tu propio arte. La música es lo que nos salva la vida, es nuestro estado de ánimo. Cuando quieres llorar sabes que música ponerte y cuando estás feliz sabes que quieres escuchar.

¿Qué les dirías a estos jóvenes talentos?

Constancia, mucha constancia y paciencia porque yo también he querido tirar la toalla en algún momento, pero sabía que cantar era mi pasión y lo iba a hacer de la manera que fuera. Les diria que no cometan el error de abandonar y que luchan.

En cuanto al futuro de tu carrera profesional, ¿tienes proyectos a corto plazo?

Sigo componiendo, sigo haciendo canciones, no con la velocidad con la que tuve que componer en confinamiento pero me he negado a seguir la velocidad de la ola de la música, no voy a sacar un tema cada dos viernes. Cuando creo una canción busco muchas cosas, desde la primera nota hasta la última. Quiero velar por la antigua faceta de la música en la que sacabas un disco, hacías una promo y te tirabas un año y medio con la gira. Al final es mi disco, son mis historias y decido hacer lo que yo pienso que es lo correcto.

 

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