Entrevins celebra 20 años de cocina de mercado, hospitalidad y el mejor vino

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Entrevins cumple dos décadas convertido en uno de los grandes referentes de la gastronomía valenciana. El restaurante ha celebrado este aniversario junto a prensa, clientes y amigos de la casa en un encuentro que repasó los veinte pilares que han definido su identidad desde 2006: la cocina de temporada, el producto, la hospitalidad, el territorio y, por supuesto, el vino.

El establecimiento afronta esta nueva etapa con la mirada puesta en el futuro, pero sin perder de vista el camino recorrido. Al frente del proyecto continúa Gema Roig, acompañada por Alberto Lozano en cocina y Sergio Perales en la dirección de sala y sumillería. Juntos lideran una de las casas imprescindibles de la restauración valenciana, que ha mantenido una evolución constante durante los últimos veinte años.

Dos décadas construyendo una identidad propia

Desde su apertura en el barrio de Ruzafa en 2006, Entrevins ha consolidado una propuesta basada en la cocina de mercado, el respeto al producto y una cuidada selección de vinos. Su crecimiento dio un paso decisivo en 2016 con el traslado a la calle de la Paz, donde ocupa tres plantas de un edificio modernista situado en pleno centro de València.

El cambio permitió ampliar los espacios y reforzar una de las señas de identidad de la casa: una hospitalidad cercana y personalizada que convierte cada visita en una experiencia única.

“Cumplir veinte años en hostelería tiene algo de vértigo, pero también mucho de orgullo por todo lo construido durante este tiempo. Cuando miras atrás te das cuenta de toda la gente que ha crecido junto al restaurante”, explica Gema Roig.

La celebración coincide además con el décimo aniversario de Birlibirloque, el concepto más informal del grupo ubicado en la planta baja del edificio, que traslada la esencia de Entrevins a un formato más desenfadado sin renunciar a la calidad del producto ni al protagonismo del vino.

Una cocina ligada al mercado y a la temporalidad

La propuesta gastronómica de Entrevins gira en torno a una cocina profundamente vinculada al mercado, la estacionalidad y las técnicas tradicionales. Fondos cocinados durante horas, escabeches, adobos, salazones y platos de cuchara forman parte de una oferta que evoluciona al ritmo de cada temporada.

Al frente de los fogones se encuentra Alberto Lozano, una de las figuras clave del proyecto desde hace una década. Su origen familiar, ligado a la agricultura, la ganadería y la carnicería en Casas Bajas, marca su forma de entender el producto y la cocina.

“Tratamos al proveedor como una parte fundamental del proyecto. Nos interesa conocer el origen de cada ingrediente y aprovechar al máximo todo su potencial”, señala el chef.

La carta refleja esa filosofía con elaboraciones como las cocochas de merluza al pil pil o las mollejas de ternera glaseadas en Oporto con toffee de coliflor, platos que muestran el equilibrio entre tradición, técnica y sensibilidad contemporánea.

Una de las bodegas más importantes de la ciudad

Si hay un elemento que define a Entrevins es su relación con el vino. La casa reúne más de 1.000 referencias, fruto de dos décadas de viajes, visitas a bodegas y contacto directo con pequeños productores.

Bajo la dirección de Sergio Perales, la bodega presta especial atención a los vinos del arco mediterráneo y a proyectos elaborados por viticultores que trabajan fuera de los grandes circuitos comerciales.

“Una bodega así no se construye de un día para otro. Son veinte años probando, viajando y buscando vinos capaces de emocionar a los clientes”, afirma el sumiller.

La colección incluye además más de un centenar de referencias de champagne y una destacada selección de vinos históricos, incorporada en 2022, con botellas perfectamente conservadas de las décadas de los cincuenta y sesenta.

La bodega ocupa uno de los espacios más singulares del restaurante: un antiguo refugio de la Guerra Civil ubicado en el sótano del edificio.

La hospitalidad como sello de la casa

La experiencia en Entrevins no se limita a la cocina y al vino. La sala mantiene una filosofía basada en los códigos clásicos de la hospitalidad: observar, anticiparse y acompañar al cliente con naturalidad.

El restaurante dispone de un amplio comedor principal y varios espacios privados que permiten adaptarse tanto a encuentros íntimos como a reuniones de grupo, siempre dentro de una atmósfera tranquila y elegante.

“La luz, la distancia entre mesas o el ritmo de la sala también forman parte de la experiencia”, destacan desde el equipo.

Un referente de la gastronomía valenciana

Durante estas dos décadas, Entrevins ha acompañado la evolución gastronómica de València y ha conseguido consolidarse como uno de los establecimientos más reconocidos de la ciudad. Su presencia en guías como Michelin y Repsol confirma una trayectoria marcada por la constancia, aunque el verdadero reconocimiento llega de la mano de una clientela fiel que ha seguido creciendo año tras año.

“Lo que nos permite seguir adelante es saber que todos empujamos en la misma dirección. Hay servicios complicados en los que parece que todo se puede venir abajo, pero cuando termina el día y ves responder al equipo entiendes realmente lo que hemos construido juntos”, destaca Gema Roig.

La celebración del vigésimo aniversario sirvió para poner en valor los veinte pilares que sostienen el proyecto a través de un libro conmemorativo y una pieza audiovisual que recorre la evolución del restaurante.

Tras veinte años de historia, Entrevins sigue fiel a los valores que le han permitido convertirse en un referente gastronómico. Una casa donde la cocina de temporada, el vino y la hospitalidad continúan dando sentido a una experiencia que ha conquistado a varias generaciones de valencianos.

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