Los niños son los seres con la mente más abierta de la tierra y en vez de ir mejorando, acabamos convirtiéndonos en personas como el Arzobispo Cañizares, o Ana Gabriel, igual da. Los dos se cubren de gloria cada vez que abren la boca.

La chica de la CUP apuesta por ceder a tus hijos a la tribu para que los eduque, porque según ella, cuando eres padre te vuelves conservador. Supongo que no es madre, porque si lo fuera se daría cuenta que el efecto es claramente el contrario.

Cuando eres madre/padre, todo lo miras desde la perspectiva ‘mamil-papil’, cuya máxima es: mi hij@ debe ser FELIZ, sea como sea.

Esto significa que no importa si le gusta el rojo, o el azul, los hombres o las mujeres, quiere ser torero, taxidermista, cambiar de sexo, podemita, pepero, rapero, viajar en globo, incluso calzarse una esponja marina como tampón (última sugerencia de la Gabriel), siempre que no haga daño a nadie. Y como lo que más te preocupa en este mundo es que no le hagan daño, deseas un mundo lo más abierto posible, donde todos tengamos cabida, sin etiquetas ni prejuicios.

También es cierto que las mentes obtusas de los extremistas, sean del extremo que sean, obtusas se quedan. Él piensa que sigue los preceptos de Jesucristo, que es AMOR, fomentando odio. Y ella se cree la más moderna y enrollada del mundo, cuando es una carca con ideas del año catapum.

Enrollada es una señora de casi 80 años, que le cose los trajes a su nieto, que es Drag, o se apunta a un sushi, para estar con sus bisnietas, sin saber qué es eso.

El apego familiar y los valores de la familia, son los que sustentan esta sociedad de locos. Aunque habrá que explicarle al Arzobispo que no importa de qué clase: dos papis, mamis, uno solo, hermanos, primos… Lo de la tribu, pues no lo veo. Si no es como la de la foto. My Family. Mi tribu.