El concepto estadounidense de golf indoor aterriza en el barrio de Salamanca con un espacio de 1.350 metros cuadrados que combina deporte, restauración, tecnología y entretenimiento. Detrás de su llegada a España está el emprendedor valenciano Víctor Amarnani, cofundador de BigBuy.
El golf ya no necesita necesariamente un campo de 18 hoyos, kilómetros de césped y varias horas libres para poder practicarse. La nueva generación de espacios deportivos y de ocio está llevando este deporte al centro de las ciudades y, en Madrid, acaba de aterrizar uno de los conceptos que ya triunfan en otras grandes capitales internacionales.
Se trata de Five Iron Golf, una cadena estadounidense especializada en golf indoor que acaba de inaugurar su primer centro en Madrid, después de abrir su primer espacio en España en Valencia antes del verano. El nuevo club madrileño está situado en el barrio de Salamanca y ocupa 1.350 metros cuadrados, con una propuesta que va bastante más allá de jugar al golf.
Doce simuladores, restauración, zonas de ocio, Fórmula 1, dardos interactivos, música, eventos y espacios para socios forman parte de un concepto pensado para convertir el golf en una experiencia social y urbana.
Del campo de golf al centro de la ciudad
La idea de Five Iron Golf parte de una transformación sencilla: acercar el golf a personas que quizá nunca se plantearían desplazarse hasta un campo tradicional.
La compañía nació en Estados Unidos y actualmente cuenta con más de 40 locales internacionales en ciudades como Nueva York, Chicago, Filadelfia, Londres, Dubái, Singapur o Las Vegas. Su desembarco en España pretende trasladar ese modelo a un público urbano y combinar la práctica deportiva con una propuesta de ocio mucho más amplia.
En Madrid, el resultado es un espacio diseñado para poder ir tanto a practicar como a pasar un rato con amigos, celebrar un evento de empresa o simplemente disfrutar de una experiencia diferente.
Los protagonistas son sus 12 simuladores de golf, equipados con tecnología Trackman, que permiten jugar y entrenar independientemente de las condiciones meteorológicas. Además, cada simulador puede utilizarse individualmente o en grupo, con capacidad de hasta cuatro personas.
Esto permite que el espacio funcione tanto para jugadores habituales como para quienes se acercan por primera vez al deporte.
Porque aquí no hace falta tener hándicap, ser socio de un club tradicional ni dominar la técnica para entrar y jugar.
Golf, pero también Fórmula 1, dardos y gastronomía
Una de las claves del concepto es precisamente que el golf no es lo único que ocurre dentro de Five Iron.
El nuevo espacio madrileño incorpora dos zonas de bar, dos áreas destinadas a restaurante y comedor, una zona exclusiva para socios, simuladores de carreras de Fórmula 1, dardos interactivos, espacios para juegos y una zona destinada a DJ.
La intención es crear un lugar donde la actividad pueda prolongarse después de terminar una partida. Se puede llegar para jugar, quedarse a comer, organizar una celebración, reunirse con amigos o utilizar el espacio como punto de encuentro profesional.
Es, en definitiva, una mezcla entre club deportivo, espacio de ocio y restaurante.
Y ahí está una de las diferencias respecto al concepto tradicional de club de golf: la experiencia no gira exclusivamente alrededor de los hoyos, sino alrededor de todo lo que sucede antes, durante y después del juego.
Un nuevo escenario para los eventos de empresa
La propuesta también tiene una vertiente especialmente orientada al mundo empresarial.
Los centros de Five Iron Golf funcionan como espacios para organizar eventos corporativos, reuniones y actividades de networking. Según los datos facilitados por la compañía, más del 25% de la facturación de otros centros internacionales procede de empresas y eventos profesionales.
La fórmula tiene sentido: una actividad deportiva sencilla de entender, un entorno informal y diferentes opciones para comer, beber y continuar la reunión.
Los simuladores también permiten organizar competiciones y formatos de juego para grupos, mientras que la oferta de restauración y entretenimiento hace que el evento no dependa exclusivamente de la actividad deportiva. La propia compañía presenta sus centros como espacios para «jugar, celebrar y mucho más», con formatos específicos para grupos y empresas.
Una tendencia que conecta además con la transformación de los eventos corporativos: cada vez se buscan más experiencias capaces de generar conversación y participación y menos encuentros basados únicamente en una reunión alrededor de una mesa.
Una inversión de más de dos millones de euros
La apertura de Madrid ha supuesto una inversión inicial de más de dos millones de euros y la creación de alrededor de 30 puestos de trabajo, según los datos publicados con motivo de la inauguración.
El objetivo de Five Iron Golf Iberia es alcanzar una facturación anual de aproximadamente 2,5 millones de euros por local.
Al frente de la expansión española se encuentra Víctor Amarnani, cofundador y coCEO de BigBuy, junto a Sunil Mahtani. Amarnani ejerce como CEO y cofundador de Five Iron Golf Iberia y está liderando el desembarco de la marca en España y Portugal.
Para Amarnani, el proyecto no consiste simplemente en trasladar a España un modelo estadounidense, sino en adaptarlo al mercado nacional manteniendo tres de sus características principales: un golf más accesible, social y divertido.
Valencia fue la primera parada
Aunque ahora Madrid concentra buena parte de la atención, la primera ciudad española en contar con Five Iron Golf fue Valencia.
El centro valenciano abrió sus puertas antes del verano y forma parte de la misma estrategia de implantación de la compañía en España. Madrid se convierte ahora en el segundo club y en una pieza importante dentro del plan de crecimiento de la marca.
De hecho, la propia compañía contempla actualmente Valencia y Madrid entre sus ubicaciones operativas y ya anuncia próximas aperturas en diferentes ciudades.
La elección de Valencia como primera ciudad española no es casual dentro de la estrategia de Five Iron: el modelo busca ubicaciones urbanas con actividad empresarial, turística y una población potencialmente interesada en nuevas formas de ocio deportivo.
El plan: al menos diez clubes en cinco años
La apertura de Madrid es solo el principio de un proyecto de expansión mucho mayor.
Five Iron Golf Iberia prevé abrir al menos una decena de centros durante los próximos cinco años, con ciudades como Barcelona, Málaga, Bilbao, Alicante, Sevilla, Mallorca, Lisboa y Oporto dentro de sus planes. La compañía también contempla otras ubicaciones españolas, entre ellas Zaragoza y Tenerife.
En el caso concreto de Madrid, Víctor Amarnani considera que la ciudad podría llegar a acoger hasta tres centros adicionales, lo que da una idea de las expectativas depositadas en el mercado español.
El objetivo final es utilizar la Península Ibérica como plataforma para continuar desarrollando la marca en el sur de Europa, Latinoamérica y otros mercados turísticos.
Una nueva forma de acercarse al golf
Uno de los retos de Five Iron Golf es precisamente cambiar la percepción que todavía existe alrededor de este deporte.
El golf puede asociarse tradicionalmente con clubes privados, desplazamientos, equipamiento específico y una importante inversión de tiempo. El formato indoor reduce buena parte de esas barreras: el jugador puede reservar un simulador durante un tiempo determinado, acudir solo o acompañado y jugar en un entorno urbano.
Además, los simuladores permiten practicar, jugar recorridos virtuales y trabajar aspectos técnicos del juego. La compañía también ofrece clases, membresías y servicios como fitting de palos Callaway.
Esto abre la puerta a perfiles diferentes: desde jugadores experimentados que quieren entrenar hasta personas que nunca han cogido un palo y buscan simplemente probar algo nuevo.
Un negocio que mezcla deporte y ocio
El proyecto llega además en un momento en el que los espacios híbridos están ganando presencia en las grandes ciudades.
Restaurantes que incorporan entretenimiento, gimnasios que funcionan como espacios sociales, clubes deportivos con gastronomía o centros que combinan tecnología y ocio forman parte de una misma tendencia: no ir a un lugar únicamente para hacer una actividad, sino quedarse por todo lo que sucede alrededor.
Five Iron Golf lleva esta fórmula al terreno del golf.
La partida es el punto de partida, pero alrededor aparecen el restaurante, los bares, la música, la Fórmula 1, los juegos y los eventos. Un planteamiento especialmente interesante para grupos de amigos, celebraciones y empresas.
Y también para una generación de nuevos jugadores que quizá no se identifique con el club de golf tradicional, pero sí con una experiencia deportiva más flexible, tecnológica y urbana.
Del emprendimiento tecnológico al golf urbano
La llegada de Five Iron Golf a España supone además una nueva aventura empresarial para Víctor Amarnani, conocido principalmente por su trayectoria al frente de BigBuy, compañía tecnológica especializada en ecommerce, supply chain y distribución multicanal.
El emprendedor valenciano suma ahora el deporte y el ocio a su trayectoria empresarial con un proyecto que pretende crecer rápidamente en España y Portugal.
La estrategia tiene una premisa clara: aprovechar un mercado español con una fuerte cultura deportiva y turística y combinarla con un formato de golf que ya ha demostrado su recorrido internacional.
España cuenta con alrededor de medio millar de campos de golf y más de 317.000 jugadores federados, según los datos citados por Emprendedores a partir de la Real Federación Española de Golf. A este público se suma el turismo internacional que practica este deporte durante todo el año.
El siguiente paso será comprobar hasta qué punto el modelo indoor consigue ampliar ese público y convertir el golf en una opción habitual de ocio urbano.
Madrid estrena así una nueva manera de jugar
Con su llegada al barrio de Salamanca, Five Iron Golf incorpora una propuesta poco habitual en el centro de una gran ciudad: un espacio de 1.350 metros cuadrados donde se puede jugar al golf, conducir un Fórmula 1 virtual, tomar algo, comer, organizar un evento o simplemente quedar con amigos.
El proyecto valenciano-estadounidense no pretende sustituir al campo tradicional, sino ofrecer otra puerta de entrada al deporte.
Y, mientras Madrid estrena su primer club, Valencia puede presumir de haber sido la ciudad que abrió el camino en España.
Golf, tecnología y ocio social se encuentran así en un mismo espacio. Una combinación que Five Iron Golf quiere llevar ahora a otras ciudades de la Península.














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