DESPUÉS DE MÁS DE 200.000 ESPECTADORES Y TRES CONTINENTES VISITADOS, CARMINA BURANA, DE LA FURA DELS BAUS, ATERRIZA EN EL TEATRO OLYMPIA DE VALENCIA HASTA EL 9 DE JUNIO. CARMINA BURANA ES UN CANTO A LA VIDA, AL AMOR, AL DISFRUTE, A LA VITALIDAD. APROVECHAMOS SU PASO POR LA CIUDAD PARA ENTREVISTAR A AMPARO NAVARRO, SOPRANO SOLISTA. ELLA NOS CUENTA EN QUÉ CONSISTE ESTE ESPECTÁCULO Y NOS ADELANTA QUÉ SORPRESAS SE VA A ENCONTRAR EL ESPECTADOR.

‘Carmina Burana’ es una colección de poemas que luego dio lugar a la composición de Carl Orff. ¿Cómo ha sido adaptarlo a un espectáculo?

El cabeza pensante de La Fura dels Baus, que es Carlus Padrissa, ha hecho literalmente lo que dicen los textos de los monjes Goliardos. Ha hecho la dramaturgia según lo que dicen los textos y nosotros los seguimos también, ahí reside la capacidad de impacto que tiene el espectáculo.

Habéis recorrido Asía, América y Europa, ¿reacciona igual el público ante la obra?

¡Exactamente igual! Es raro porque los españoles no tenemos nada que ver con la gente de Eslovenia, de Armenia, de Holanda o de Alemania, pero la reacción es la misma, todos se quedan impactados y es espectacular.

La Fura del Baus se caracteriza por mezclar varios elementos en el escenario, ¿Qué se va a encontrar el espectador esta vez?

El público es parte del espectáculo y en el escenario se va a encontrar con un gran cilindro de diez metros de diámetro que envuelve a la Orquesta, una grúa que llega al patio de butacas donde los solistas nos subimos a cantar, proyección de imágenes, cascadas de agua, una vendimia en directo e incluso fuego.

¿Es más difícil de representar que otro tipo de espectáculo?

Contar una historia cantada siempre es más difícil. Lo más complicado es añadirle dramaturgia a una obra que no la tiene. Quien conozca o haya visto a La Fura del Baus sabe que sus espectáculos son así.

En Carmina Burana rompéis las barreras con el público y hacéis que se sumerja en la obra, ¿cómo se consigue esto?

Metemos al público en el espectáculo desde el minuto uno y eso lo conseguimos gracias a una gran exhibición audiovisual. La gente se implica desde el principio y luego se queda encandilada y participando activamente en algunos momento de Carmina Burana. ¡A los asistentes la hora y media que dura la obra se les pasa volando!

¿Cómo ayuda el vestuario en un espectáculo de este tipo?

Nuestro vestuario es muy sugerente y está dentro de la estética de Chu Oroz, que es el encargado de diseño de vestuario y maquillaje. Vamos pintados como al estilo de las máscaras japonesas, con mucha fantasía, pelucas de rastas. Es una mezcla un poco barriopinta pero que funciona muy bien.

Lleváis varios años recorriendo ciudades y más de 200.000 espectadores, ¿cuál es el secreto del éxito?

Yo creo que el secreto está en la idea tan genial que tuvo Carlus Padrissa, música muy potente, material audiovisual, elementos novedosos y sobre todo, que Carmina Burana es apto para todos los públicos.