Cordoba

El mes de las flores en Córdoba

autor-noticia-icon

COMPARTIR

Si hay una ciudad española que florece en mayo esa es Córdoba. Y es que este mes tienen lugar una sucesión de fiestas inigualables que, sumado a la belleza y atractivo de la propia ciudad, es un destino perfecto para escaparte unos días. 

El mes festivo por excelencia en Córdoba es mayo. Tras la Semana Santa, la ciudad se prepara para recibir sus fiestas más populares como son las Cruces, la Batalla de las flores, el Festival de los patios y la Feria de Córdoba, por lo que si eliges visitar la ciudad andaluza este mes, no te faltarán cosas que hacer. 

La fiesta popular de las Cruces de Mayo de Córdoba, que se celebra los primeros días de mes, consiste en instalar en las calles y las plazas de la ciudad cruces elaboradas con flores que, además, participan en un concurso municipal. El ambiente que se respira en cada uno de los puntos es festivo y lleno de color y música. 

El desfile conocido como la Batalla de las Flores que también tiene lugar a principios de mayo y da la bienvenida a la primavera, reúne a más de una decena de carrozas adornadas con flores que recorren el paseo de la Victoria mientras los participantes vestidos con atuendos típicos andaluces, lanzan a los asistentes miles de claveles. Al folclore y esplendor de las carrozas lo acompaña una banda de música que crea un ambiente muy especial compuesta de un sinfín de colores y olores.

Las flores protagonizan otro de los eventos anuales más importantes del mayo cordobés, El Festival de los Patios, declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Cada año, más de medio centenar de patios, espacios descubiertos de las viviendas , se engalanan con una gran cantidad de flores plantadas macetas colgadas de las paredes o colocadas sobre el típico suelo cordobés, con el fin de conseguir el primer premio. Además, con motivo del festival tienen lugar numerosas actuaciones folclóricas. 

Casi un centenar de casetas, caballistas, gitanas y flamencos se dan cita cada año en la Feria de Córdoba en conmemoración a Nuestra Señora de la Salud. Música, luz y mucho arte protagonizan una de las ferias andaluzas más importantes, y uno de los acontecimientos imprescindibles en el calendario cordobés.

Las fiestas populares de mayo hacen aún más interesante una ciudad que tiene una de las maravillas del mundo. La Mezquita de Córdoba se alza como el punto más emblemático de la ciudad y un lugar que debes visitar al menos una vez en la vida. Su estilo gótico, barroco, renacentista y mudéjar la convierten en un monumento único. La belleza del Patio de los Naranjos y los rincones interiores de la Mezquita, como la maqsura (lugar reservado para el rezo del Califa) invitan a disfrutar con calma de uno de los lugares más mágicos del mundo. 

Otro de los monumentos declarados patrimonio de la Humanidad es el yacimiento arqueológico Medina-Azahara, que fue núcleo del poder del Califato de Córdoba. El Alcázar de los Reyes Cristianos es también uno de los lugares que no debes perderte. Si paseas por los jardines de la fortaleza, te invadirá una sensación de historia y paz.

Uno de los puentes más bonitos de España es el puente Romano de Córdoba, una de las señas de identidad de Córdoba y su estampa más famosa, junto al rio Guadalquivir y la Mezquita al fondo. 

Mientras recorres la ciudad, vas a encontrar plazas con una belleza que te sorprenderá, como la de la Corredera, la Calleja de las Flores o la plaza de Capuchinos, entre otras. Una de las obligaciones en la ciudad andaluza es perderse por las calles estrechas y retorcidas que forman parte del barrio de la Judería, que tiene rincones inolvidables que no te cansarás de fotografiar, y atravesar esas puertas de la primitiva muralla que hacen de esta zona una de las más bellas.

Si sus monumentos, su historia, y sus fiestas hacen de Córdoba una ciudad única, no lo es menos su gastronomía, una de las más conocidas de Andalucía. Y es que aquí degustarás el mejor salmorejo del mundo, los famosos flamenquines, el tradicional rabo de toro o un espectacular jamón ibérico, entre otras muchas delicias, como el pastel cordobés.

A Córdoba podemos llegar en cinco horas coche por la autopista A3 y A4, y en AVE, donde tardaremos unas tres horas y media.  

TAGS

COMPARTIR