El Museu de Prehistòria prepara nuevos procedimientos de higiene para sus espacios.

El laboratorio de restauración del Museu de Prehistòria estudia varios protocolos para poner en marcha una limpieza e higiene especial de todos los espacios de trabajo común. Hará falta realizar una desinfección de todo aquello que sea compartido y rotado entre los trabajadores.

También revisar la accesibilidad de puertas y ventanas, hacer un especial seguimiento de la humedad ambiental y aumentar la vigilancia de hongos en los almacenes. Son, en general, medidas de sentido común, pero que habrá que acabar de protocolizar para establecer pautas más estrictas y asimilarlas lo más rápidamente posible.

Maria Jesús de Pedro, apunta como directora que, “ante una situación tan nueva como excepcional, estamos haciendo una exhaustiva autoevaluación. Queremos ser vigilantes con las medidas recomendadas y adaptarlas a nuestro espacio, pero también aportar estrategias y maneras de hacer que puedan ser compartidas”.

La biblioteca, un espacio común

La biblioteca del museo estudia varias formas para poder seguir ofreciendo su servicio público, buscando minimizar la presencia de la sala. Se están barajando diferentes posibilidades para facilitar el acceso y que sea lo más parecido a la normalidad posible.

También, para los futuros visitantes en las salas de investigación, habrá que adoptar medidas de aumento del espacio entre usuarios, mesas personalizadas, o incluso, se plantea dejar en cuarentena aquellos libros que se hayan utilizado para consulta.

Todas las nuevas medidas que se tomen se irán perfeccionando y ajustando a las sucesivas normativas que sean de aplicación para las bibliotecas y espacios públicos.