Dos décadas de experiencia profesional en Francia y España ayudando a mejorar la salud de la columna y el sistema nervioso.
¿Cuáles son los errores más comunes que comete la gente al cuidar su postura en el día a día y cómo afectan a largo plazo a la columna y al sistema nervioso?
El error más común es ignorar la postura en el día a día o preocuparse por ella solo cuando aparece el dolor. Pasamos horas sentados o mirando el móvil, generando tensiones y problemas desde edades tempranas.Estos hábitos reducen la movilidad y crean un estrés continuo en la columna, los músculos y el sistema nervioso.
La postura no solo influye en el dolor: cuidarla hoy es cuidar cómo funcionará tu cuerpo mañana.
Antes de que aparezca el dolor, ¿qué señales nos indica nuestro cuerpo de que algo no va bien en la espalda o en el sistema nervioso?
Antes del dolor, el cuerpo suele avisar con señales más sutiles: rigidez, tensión en el cuello, los hombros o la espalda, falta de movilidad o molestias que aparecen y desaparecen.
Muchas personas normalizan vivir con molestias, cansancio, falta de energía o bajo ánimo, sin relacionarlo con la columna y el sistema nervioso… hasta que el cuerpo deja de adaptarse y aparece el dolor.
¿Cómo afecta nuestro estilo de vida, como el teletrabajo o la vida sedentaria, a la columna y qué cambios sencillos podrían marcar la diferencia?
El problema no es solo la postura, sino el estilo de vida actual: nos movemos menos, pasamos muchas horas sentados frente a pantallas y perdemos musculatura.
El sedentarismo hace que la columna se vuelva más rígida y menos adaptable, afectando a cómo nos movemos y a cómo nos sentimos.
La clave está en pequeños hábitos: levantarse cada media hora, moverse, estirarse y respirar profundamente para soltar tensiones.
Si tu cuerpo se mueve mejor, se adapta mejor. El movimiento es vida.
La quiropráctica muchas veces se asocia solo con el dolor de espalda. ¿Qué beneficios generales para la salud pueden experimentar quienes siguen revisiones regulares de la columna?
Es normal asociarla al dolor, pero la quiropráctica va mucho más allá.
La columna protege el sistema nervioso, que actúa como el “jefe de orquesta” que coordina todo el cuerpo. Cuando la columna se mueve bien, el sistema nervioso funciona mejor, y eso influye en cómo te mueves, cómo descansas y cómo te sientes. Las personas que siguen un cuidado regular suelen notar más energía, mejor descanso y mayor bienestar general.

No se trata solo de aliviar síntomas, sino de invertir en la salud a largo plazo.
Desde su experiencia, ¿cómo afecta la salud de la columna a nuestro bienestar emocional y energético?
La salud de la columna influye más de lo que pensamos en cómo nos sentimos cada día. Cuando el cuerpo está cargado o en tensión constante, entra en modo alerta. Muchas personas viven cansadas y con la mente saturada, sin darse cuenta de que su cuerpo también lo está.
Cuando el cuerpo recupera el equilibrio, todo cambia: hay más calma, más claridad mental y una sensación de bienestar más profunda.

Cuando tu cuerpo está en equilibrio, tu mente también lo siente.
¿Qué relación existe entre el sistema nervioso y el estrés, y cómo puede la quiropráctica ayudar a manejarlo de forma preventiva?
El sistema nervioso es el que nos permite adaptarnos y gestionar el estrés físico, mental y emocional.
Si está saturado, resulta más difícil desconectar, descansar y tener energía. Cuidar la columna ayuda a que el cuerpo se adapte mejor al estrés del día a día.
El problema no es el estrés, sino cómo tu cuerpo lo gestiona.
Existe cierta reticencia hacia la quiropráctica en algunos sectores de la medicina tradicional. ¿Cuáles son los mitos más comunes que queréis desmentir?
Es normal que exista cierta duda cuando algo no se conoce en profundidad.
A nivel internacional, la quiropráctica está ampliamente reconocida y cada vez más personas la utilizan para cuidar su salud de forma preventiva y optimizar su bienestar.
Uno de los mitos más frecuentes es pensar que es peligrosa o que no existe una formación sólida. En realidad, se trata de un cuidado seguro, con una formación universitaria de entre cinco y siete años y estándares académicos internacionales.

La clave está en informarse bien y ponerse en manos de profesionales cualificados.
¿Hay límites o contraindicaciones que todos deberíamos conocer antes de acudir a un quiropráctico?
La quiropráctica no es una solución para todo. Por eso la primera visita es clave: se valora cada caso para saber si podemos ayudar o si es necesario derivar a otro especialista.
Una buena valoración es el primer paso para un buen resultado.
¿Qué ejercicios o rutinas sencillas podrían incorporarse diariamente para mantener la columna fuerte y el sistema nervioso equilibrado?
No hace falta complicarse: el cuerpo está diseñado para moverse.
Caminar, estirarse, cuidar la postura y reforzar la musculatura son hábitos clave. También ayudan gestos diarios como respirar profundamente, meditar, hidratarse y cuidar la alimentación.
El movimiento de la columna estimula el sistema nervioso y favorece la comunicación entre el cerebro y el cuerpo, ayudando a que todo funcione de forma más equilibrada.
Cuando ese equilibrio se pierde, revisar la columna puede ayudar a recuperar la movilidad y mejorar el bienestar.
¿Cómo entrenar la “conciencia postural” para prevenir lesiones, incluso en la vida urbana y llena de pantallas?
Hoy en día, el mayor reto no es la postura, sino la falta de conciencia.
El uso constante del móvil y de las pantallas hace que adoptemos posturas automáticas, como llevar la cabeza hacia delante, sin darnos cuenta.
Cuanto más inclinamos la cabeza, mayor es el esfuerzo que soporta la zona cervical, especialmente si pasamos horas en esta posición.
Cada vez más personas —y cada vez más jóvenes— presentan molestias asociadas al llamado “cuello de texto”: tensión cervical, dolores crónicos o dolores de cabeza.
Pequeños cambios marcan la diferencia: colocar la pantalla a la altura de los ojos, hacer pausas cada 20 o 30 minutos y no permanecer demasiado tiempo en la misma posición.
No se trata de estar perfecto, sino de corregir a tiempo.
¿Qué avances recientes en quiropráctica y cuidado del sistema nervioso existen actualmente y cómo podrían impactar en la salud preventiva?
Las investigaciones actuales respaldan una idea presente desde los inicios de la quiropráctica, en 1895, y ya señalada en la antigüedad por Hipócrates: la importancia de la relación entre la columna vertebral y el sistema nervioso en la salud.
Hoy sabemos que una buena movilidad de la columna mejora la función del sistema nervioso y la comunicación entre el cerebro y el cuerpo, influyendo en cómo gestionamos el estrés, la energía y la recuperación.

La quiropráctica ya no se ve solo como un alivio del dolor, sino como una herramienta clave para mejorar la capacidad de adaptación del cuerpo y favorecer una salud preventiva a largo plazo.
Si tuvieran que dar un solo consejo para cuidar la columna y el sistema nervioso durante toda la vida, ¿cuál sería y por qué?
¿Cuánto tiempo hace que no revisas tu columna?
No esperes al dolor. La salud se construye cada día, y la columna cambia y acumula tensiones a lo largo de la vida.
Desde el nacimiento —con partos difíciles—, pasando por la infancia con caídas, la adolescencia con cambios físicos y emocionales o el peso de las mochilas, hasta la vida adulta con estrés, horas sentado y uso constante de pantallas.
Todo ello influye en el funcionamiento del sistema nervioso, que controla todas las funciones del cuerpo.
Mantener la columna en buen estado ayuda a que el cuerpo funcione mejor, previene dolores y contribuye al bienestar general.

Cuidar tu columna hoy es cuidar cómo vas a vivir mañana.




















