FRANCISCO TORNER, DIRECTOR DE CONTROL DE GESTIÓN EN EL OCEANOGRÀFIC DE LA CIUDAD DE LAS ARTES Y LAS CIENCIAS Y BIÓLOGO MARINO, NOS DESCUBRE MUCHOS CONCEPTOS SOBRE LA BIODIVERSIDAD MARINA, LA IMPORTANCIA DE LOS MARES Y OCÉANOS Y EL OBJETO DEL OCEANOGRÀFIC.

LLEVA LA PASIÓN POR EL MAR EN LOS GENES, ENTRE LOS REFERENTES DE SU INFANCIA: JAQUES COSTAU, O JULIO VERNE. ES DOCTOR EN CIENCIAS BIOLÓGICAS EN EL ÁMBITO DE LA OCEANOGRAFÍA, EN 2004 ACCEDIÓ A LA DIRECCIÓN DEL OCEANOGRÀFIC, “Y HASTA HOY. TUVE LA SUERTE DE ESTAR DESDE LOS ORÍGENES”. POR ELLO TIENE MUY CLARO CUAL ES EL OBJETIVO, NO SOLO COMO MOTOR TURÍSTICO Y ECONÓ- MICO, SI NO COMO DIVULGADOR CULTURAL.

Fotografías: Emilio Badillo

¿Qué Importancia tienen los mares y océanos para el medio ambiente?

Los mares y océanos en general representan el ecosistema principal, son el 71% de toda la superficie del planeta, pero si tenemos en cuenta todo el volumen son 300 veces más que el resto de superficies. Por sus características físicas químicas y biológicas tienen un papel fundamental para la regulación del clima y todo lo que suceda en la tierra en el fondo depende de las condiciones climatológicas. También es el que aporta más oxígeno (más del 50%). Es decir que cada vez que respiramos, la mitad se lo debemos a los océanos. Y también secuestra alrededor de un 50% del carbono de la atmósfera. Ese carbono que tanta afección tiene sobre el calentamiento global. Es absolutamente fundamental. En definitiva es el modulador del clima del planeta.

¿Qué grado de conocimiento tenemos de la biodiversidad y su funcionamiento?

De los océanos se calcula que se conoce en torno a un 5%. El desconocimiento es debido en parte a lo complejo que es trabajar en el mar. Las personas que trabajamos en él en todos los ámbitos decimos que es ‘frío, salado y oscuro’. Es un lugar realmente complejo para trabajar y muy caro. De la profundidad del Océano, de 200 metros hacia abajo, se esconde el 90% de toda esa inmensidad del océano. Y hasta 200 metros se empezó a bajar hace aproximadamente 80-90 años.

¿Es importante para la humanidad conocer lo que esconde el océano?

El océano es fundamental para la tierra, por tanto es esencial mantenerlo y, para ello, lo primero que tenemos que hacer es conocerlo.

¿En qué nos afecta el estado de conservación de la biodiversidad marina?

Desde la década de los 80-90 se comenzó a introducir con fuerza un concepto: servicios ecosistémicos. La biodiversidad normalmente la vemos desde un punto de vista simplemente paisajístico, entornos bonitos, frondosos… Sin embargo los ecosistemas a través de sus procesos ecológicos realizan muchas funciones que contribuyen al bienestar del ser humano. Eso es lo que se llama servicios ecosistémicos: la contribución de los ecosistemas no solo para que se mantenga el ser humano, si no para que su vida merezca la pena.

Uno sería de regulación de procesos, otro el cultural y el último, y muy importante, sería el de aprovisionamiento: el océano es la principal fuente de proteína del planeta. Además hay auténticas virguerías metabólicas, muy importantes para extraer fármacos esenciales para la humanidad, para la generación de biodiesel… Es una fuente inagotable, muy desconocida.

Es una fuente inagotable de recursos que el gran público desconoce. Claro, imagina a 11.0000 metros de profundidad nos encontramos con cantidad de bacterias con una capacidad de vivir en unas condiciones tan, tan extremas, que sus soluciones metabólicas son inconcebibles. Son elementos que pueden tener 3.600 millones de años de antigüedad, con unas características primigenias.

¿Qué medidas de gestión a largo plazo podrían implantar a nivel institucional para salvar los océanos?

Lo primero para salvaguardar la biodiversidad marina es darla a conocer. Publicitar su valor y ser capaces de generar conocimiento científico y le llegue a la sociedad. A toda, los niños, los agentes socioeconómicos y la gobernanza.

El problema es que cuando se pregunta a la gente la contestación mayoritaria es que es cosa de los científicos o de los gobiernos, pero no nos olvidemos que también está en nuestras manos. Al final lo que cuenta es la conducta, por mucha actitud y concienciación que tengas, si no pasas a la acción no hacemos nada. Y ese es el paso que hay que dar.

¿Qué aporta el Oceanogràfic al conocimiento y conservación de los mares y océanos?

A través de la Fundación genera muchísimo conocimiento científico. Tenemos un caldo de cultivo tan importante, que somos un punto de atención esencial a nivel científico internacional.

Crecemos como centro científico, dentro de un entorno que puede ser visitado por cualquier persona, lo que le da un carácter universal. La investigación científica es una de las vertientes, así como también la conservación y los programas de divulgación. Todos salimos del Ocanogràfic un poco más listos y sobre todo un poco más concienciados. Como parte de la CAC (Ciudad de las Artes y las Ciencias) contribuye a la divulgación científica a través de las emociones y la diversión.

¿Existe algún proyecto en concreto del que esté más orgulloso?

Sí, un proyecto piloto que comenzó en 2017 para extrapolar a otras zonas. Ponemos en valor la biodiversidad marina en lugares con mucha importancia de la misma, pero con ciertos riesgos porque está muy expuesta.

Escogimos Javea. La primera fase científica fueron 2 años de prospec-ciones para saber qué biodiversidad hay y cómo se encuentra, hicimos un cartografiado, como una foto de todo el fondo marino a través de sonidos.

Después la segunda fase de interpretación y haciendo uso de actividades escolares, de la gastronomía, experiencial, artes audiovisuales, cualquier manifestación para llegar al ciudadano, explicándole por qué es importante la biodiversidad marina, qué hay debajo de las aguas de su municipio y por qué tiene que formar parte de su identidad y su patrimonio.

Estamos muy contentos, pensamos que hemos llegado muy bien al municipio y en especial a los escolares de Javea. Hasta el punto que organizamos el I Congreso Científico de Biodiversidad Marina para Escolares, con presentaciones con niños incluso de infantil. Una maravilla.

¿Cómo augura el futuro de la biodiversidad?

Yo soy optimista. La actitud y la reacción, en especial de los niños, nos hace tener buenas expectativas de cara al futuro. Respecto a los más mayores, nos cuesta más y la concienciación pasaría por ser un poco más duros. La biodiversidad es algo muy importante para la humanidad, es verdad que puede estar en peligro, pero también es cierto que si actuamos y nos concienciamos estamos a tiempo de salvarla.

De hecho en poco tiempo que hemos estado confinados la naturaleza se ha abierto paso.

¿Cuál podría ser el nivel de recuperación de la biodiversidad marina en estos días?

Claro, en esta ocasión nos hemos ido a un extremo. Directamente no lo tocamos con lo cual especies marinas que estaban más alejadas de la costa han comenzado a aparecer. Además la primavera en el mar comienza un poco más tarde, por lo que debe haber una explosión primaveral espectacular. ¡Tengo unas ganas tremendas de meter la cabeza debajo del agua!

Si tenemos en cuenta el aislamiento y el temporal tan fuerte de finales de enero, que remueve los sedimentos del océano, puede ser precioso. Está claro que algo molestamos, pero la solución no está en aislarse del entorno y no tocarlo. Creo que si lo tocamos de forma sostenible, podemos convivir las dos partes.

Es un buen mensaje que cuando nosotros nos alejamos, ellos vuelven. La idea sería volver, pero concienciados.

“LOS OCÉANOS SON EL MODULADOR DEL CLI- MA DEL PLANETA” “SOLO CONOCEMOS EN TORNO AL 5% DEL OCÉANO”