Texto: EVA CLÉRIGUES

NOVIEMBRE

Objetos de deseo

Hay belleza en los pequeños diseños

Pertenecen a la clase de productos que no necesitas pero que quieres de todos modos, los accesorios de diseño (como los de moda) son una oportunidad para contar historias. Pequeños objetos que añaden información a cualquier hogar, e incluso “pueden influir en nuestro bienestar”, dice la diseñadora irlandesa Eimear Ryan. Tal vez por eso, sus piezas rayan lo exquisito. “Mediante el uso de la forma y la textura quiero crear diseños que realmente las personas puedan disfrutar durante mucho tiempo, no solo visualmente, sino también como un estilo de vida”. Eimear diseña desde París, y es el talento creativo del estudio Argot. La habilidad de su socio, Jean-Eloi Rateau, con la tecnología les ha llevado a producir jarrones y pequeños objetos a través de la impresión 3D. “Me encanta el hecho de poder dibujar algo a mano y que el mismo día se realice físicamente”, para ello utilizan una biomasa 100% biodegradable derivada del maíz. Ambientalmente responsable y tecnológicamente innovadora, a esta ecuación se suman las manos artesanas de su padre, Phelim Ryan, un carpintero apasionado por los estilos más clásicos que contribuye a darle forma al resto de sus propuestas de mobiliario, desarrolladas en roble macizo, “para mí es el mejor material para el hogar, fuerte, cálido y con una increíble textura natural”, asegura. Admiradora de la obra de Eileen Gray y llena de ideas inteligentes, esta diseñadora de tan solo 29 años explica cómo sus diseños están íntimamente ligados a la arquitectura y está particularmente interesada en “llevar formas desde el exterior al interior”, dice, “para que se puedan disfrutar de una manera diferente a la habitual”.

Con el tiempo, la legendaria marca danesa de mobiliario Fritz Hansen también ha ido soltándose el cinturón y poniéndose cómoda en el diseño de accesorios, hasta el punto de explorar la teatralidad de piezas como las Geo #1 y #2, de Jaime Hayón. Estas pequeñas esculturas son, de hecho, obras de arte, una interpretación encantadora y tangible de los extravagantes dibujos por los que Hayón es conocido. La primera, más alta y redonda, esconde en la parte superior un pequeño jarrón apto para un solo tallo de flores. La segunda, que dibuja un cilindro, cuenta con una tapa que se puede levantar y usar para guardar diminutas pertenencias, e incluso joyas. Además de su cómica expresión, son diseños elaborados en su totalidad en fresno termotratado y su proceso de producción artesanal es de al menos 16 semanas.

En este mar variado e inusual de objetos, el diseñador valenciano Vicent Martínez, ha creado la colección Tombouctou para la editora Mad Lab. En gran medida, un diseño metafórico sobre la idea de ciudad como credo: “Una casualidad hizo que me encontrara con una fuente de inspiración y estimulo en el IVAM”, habla de la exposición ‘Perdidos en la ciudad’ que trataba de las urbes como uno de los símbolos más característicos de la sociedad moderna. “A ellas acuden cada año millones de personas buscando una vida mejor en lo económico, en lo social y en lo cultural”, y este sería el hilo conductor para su proyecto, “cuando salí del museo pensé que había que explorar y conocer la obra de tres artistas qué me habían impactado”. Concretamente la del alemán Hannsjörg Voth le llevó a un viaje imaginario hasta Tombouctou donde asegura que se encuentra parte de la mejor arquitectura de barro de la región de África subsahariana. “Es donde se dice que la arquitectura alcanza las estrellas”, relata, “con sus  construcciones originales y de remota tradición, se transmite misterio, simbología y un magnetismo místico desde la humildad de sus materiales”. La colección está realizada en madera de sipo, nogal y fresno. “Sus colores y sus matices nos evocan los tonos de los edificios, a la vez que nos convocan a un viaje para descubrir su mundo y cultura”. En línea con el discurso emocional de la compañía madrileña, “el  diseño va más allá de sus aspectos funcionales, también nos habla de sensaciones, estados de ánimo o pensamientos; como el arte, expresa una visión personal que nos sirve para interpretar lo real o lo imaginario”. Después de haber sido emprendedor, fabricante y editor de muebles, de estar implicado en instituciones, ser profesor y dinamizador en la divulgación y promoción del diseño, Vicent dice encontrarse en “el tercer acto” de su vida y ahora busca ser solo diseñador: “Volver a mi origen, pensando en diseñar para un mundo donde la calidad de vida de todas las personas sea mejor, desde esta València mediterránea, proclamada Capital Mundial del Diseño 2022”.


OCTUBRE

Trío de ases

Tras los pasos del prometedor estudio valenciano La Mamba

Con pocas excepciones los diseñadores de mobiliario independientes desafían al mercado con la voluntad de generar sorpresa, pero el estudio multidisciplinar La Mamba sabe que el verdadero éxito, el perenne, ha de tomar forma gradual y lentamente. Detrás de él, Raúl Durá, Ommar Uribe y Pedro Rivera se están ganando una reputación intachable. Un enfoque sin excesivas pretensiones se suma a un vocabulario de diseño amable, que se extiende más allá de sus colecciones. Refinan más que innovan. En 2009 empezaron tomando como referencia el diseño nórdico pero con los años han dejado de etiquetarse: “Ahora nos cuesta más describir nuestro estilo”, dicen, “constantemente vamos absorbiendo nuevos referentes y evolucionando. Creemos que las fronteras estéticas cada vez son más difusas y nos sentimos cómodos sin tener un discurso determinado”. Quizá, el hecho de que provengan de diferentes continentes hace que tengan una perspectiva más global. Como relata Ommar, “algo de México se sigue viendo en mi trabajo pero creo que el haberme mezclado, entendiéndolo como abrir la mente, ha hecho que me enriquezca”.

La Mamba

El equipo se centró primero en el diseño de producto sin querer ir más allá de un solo medio. “Después de la experiencia y el aprendizaje, fuimos madurando y descubriendo nuevas formas de ayudar a las empresas”, llegaría el interiorismo y la dirección de arte. “Hoy tratamos de representar a través de objetos y espacios nuestra personal forma de entender el diseño ofreciendo a los clientes equilibrio y sutileza”, explican. En su trabajo las viejas nociones de sensibilidad y funcionalidad parecen cumplirse. Su dinámica de grupo es más bien una carrera de relevos constante: “Pese a que inicialmente se puede pensar que nuestras propuestas son la suma de tres diseñadores, rara vez ocurre”, aclaran, “por lo general uno de nosotros desarrolla un concepto, lo trabaja y lo presenta al equipo. Es en ese momento cuando los otros dos aportan mejoras para dejarlo lo más cerrado posible”. Parece haber entre ellos un entendimiento perfecto y deliberado.

Parte del buen ánimo que les caracteriza puede atribuirse al hecho de que sus muebles están encontrando el favor del público, y de que se hayan convertido en imprescindibles para marcas de mobiliario tan ascendentes como Carmenes. “Empezamos a trabajar con ellos hace cuatro años en el diseño de producto, después en el de sus stands, para posteriormente llevarles la dirección de arte. Ha sido una evolución muy natural de la que nos sentimos muy orgullosos”, dicen. Sus sofás para la firma, Royal y Majestic, son todo lo que debería ser un sofá: cómodos, fuertes y versátiles. Y mientras han seguido dedicados a los caprichos de los clientes, no han dejado de abrir miras para presentar un proyecto mucho más intenso y personal: la creación de la compañía Omelette Editions con el objetivo de comercializar muchos de los diseños de La Mamba. “En un principio solo se producían pequeños objetos como un frutero, un reloj de pared, una colección de espejos, etc.”.  Aquella idea fue creciendo y evolucionando hasta que en 2016 decidieron ampliar la oferta, pasando de complementos a mobiliario e iluminación, e invitando a participar en el proyecto a reconocidos diseñadores. Su instinto fue bueno. La editora se ha convertido rápidamente en un soplo de aire fresco para el mercado y fue un atractivo foco de atención durante la última edición de la feria Hábitat, que tuvo lugar el pasado mes de septiembre en Valencia. Allí presentaban el rediseño del sofá Must así como los espejos Mirror y una nueva colección de lámparas de vidrio soplado llamada Bold, cuyo diseño, de aspecto sencillo, tienen una imagen suave y geométrica que rara vez se sabe capturar en la producción. Con éstas, y las piezas que están por venir, se disponen a abrazar más que nunca la sostenibilidad. “Cada día salen al mercado miles de nuevos productos y nuestra labor como diseñadores es ser conscientes de ello y tener en cuenta aspectos tan básicos como el uso de componentes reciclables, la vida útil del producto o la procedencia de la materia prima. El diseño sostenible debería formar parte de la vida de todos los estudios”.

 


SEPTIEMBRE

NATURALEZA INTERIOR

LLEVAR LA VEGETACIÓN AL HOGAR A TRAVÉS DEL MOBILIARIO PUEDE AYUDAR A LA CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS MÁS LIMPIOS Y SALUDABLES.

La vegetación le lleva al ser humano millones de años de ventaja en términos de diseño. La idea de imaginar mobiliario bajo los principios de la biomémesis –ciencia que estudia la naturaleza como fuente de inspiración– o introducir plantas en él, son algunas de las respuestas a la necesidad de llevar el aire libre a los interiores, transformarlos, e incluso, mejorar la salud.

¿Por qué es tan importante incorporar plantas en el hogar? Las plantas nos hacen pensar en espacios abiertos y naturales, lugares para respirar y relajarse, incorporarlas en casa funciona para dar una mayor sensación de amplitud, hacerlos más expresivos y estimulantes. Fernando Alfaro, responsable del estudio valenciano de paisajismo y jardinería Baobao, sabe que no solo elevan el interior en términos estéticos, sino también de salud, “pero como todo, en su justa medida”, aclara. “Hay infinidad de opciones de plantas para el interior, pero la mayoría de gente acaba colocando las de siempre: Kentia, Photos…”, en su lugar sugiere alternativas como “la Zamioculca, Areca, Ficus tricuspidata, Ficus australis o la Chamaedorea”.

Hay muchas formas ingeniosas de conectar los interiores con la naturaleza como si de proyectos de paisajismo se tratara. La lámpara Palma de Vibia crea una atmósfera poética y gana al crecer como un jardín colgante luminoso. Diseño de Antoni Arola, esta composición de globos, levemente aplanados, acerca la naturaleza a la luz evolucionándola de forma ejemplar hacia lo orgánico, con un sistema de cableado además imperceptible. Otra aguda respuesta al futuro de la vivienda es la colección Nature de Mobalco, debut de Francesc Rifé en el diseño de cocinas. La propuesta introduce el concepto de “huerto de plantas aromáticas” a través de bandejas metálicas integradas en la base y en las estanterías. “Queríamos ofrecer una alternativa a la cocina tradicional y humanizar el medio proporcionando una mejor comprensión de los procesos naturales”, explica el diseñador, “la colección nace, sobre todo, del sentido comón”. Las cualidades de materiales nobles tales como la madera de nogal, la piedra natural y las superficies metálicas se presentan en un mismo escenario donde cocinar y cultivar alimentos es el punto de partida para una mayor conexión entre naturaleza y vida doméstica.

Precisamente, el énfasis de los muebles del estudio británico Another Country está en su relación con las plantas. Su colección Ori, diseñada en colaboración con la agencia Ekkist, encarna el concepto de “hogar natural”. La diseЦadora de la marca Catherine Aitken está detrás de este trabajo cuyos “principios básicos son la luz, el aire, el agua, la biosfera, la atmósfera, la adaptabilidad y la longevidad. También tomamos en consideración los consejos del The WELL Building Standard, que estipula cЧmo debemos diseñar espacios para beneficiar nuestra salud, y proporciona pautas y límites sobre el uso de ciertos productos químicos y materiales que nos afectan”, y concreta, “para Ori elegimos la madera de fresno por su belleza y sus propiedades absorbentes de la contaminaciЧn”.Todos los diseЦos de la gama se adaptan a más de una función: la superficie de la mesa es una bandeja o el diván tiene múltiples posibilidades. “Creo que la versatilidad es completamente relevante para la forma en la que vivimos hoy. Proporciona una sensación de libertad y la oportunidad de cambio. Podría decirse que también ayuda a garantizar que los muebles funcionen a largo plazo, lo que desde una perspectiva de sostenibilidad es importante”.


JULIO

LIGEREZA, EL DÚO DE ARTISTAS MULLER VAN SEVEREN DEJA CLARO QUE LOS MUEBLES PUEDEN SER TAN FIRMES COMO LIVIANOS

MULLER VAN SEVEREN

Cuando la fotógrafa Fien Muller y el artista Hannes Van Severen crearon su primera colección de muebles en 2011 estaban dispuestos a redefinir la palabra funcional. Que sus piezas tengan la capacidad de ser excepcionalmente ligeras y extraordinariamente fuertes ha ayudado a rebasar algunos límites. Desde una chaise longue hecha con malla metálica a un sistema que combina lámpara y dos módulos de asiento, sus diseños sugieren una nueva forma de vivir y usar el espacio.

WIRE S #

Pero el énfasis no se concentra solo en la función, los materiales son siempre el punto de partida para su trabajo. La silla Alu se fabrica a mano para revelar las cualidades del aluminio, mientras que el uso de la rejilla metálica de la colección Wire S # quiere hablar además de transparencia. Ambas se visten con una laca protectora contra los rayos UVA y repelente al agua, abriendo la frontera entre el mobiliario de interior y exterior.

DUO SEAT + LAMP

La propuesta Duo seat + Lamp es muchas cosas más. Con una estética ligera, refinada y limpia, su estructura de acero, lacada en rojo o en color crema, convive con dos cuerpos de cuero natural en los que poder sentarse en una posición relajada para fomentar la conversación. La comunicación además de marcar su obra, es el gran pilar de su relación. “Tenemos ideas muy similares sobre cómo deben verse las cosas, en ese sentido es fácil trabajar juntos, la discusión es más sobre las partes técnicas”, explican. Lo importante nunca es el objeto individual, sino lo que sucede cuando este se introduce en otro. De ahí, que la suma a esta configuración de una lámpara giratoria integrada agregue ingenio y versatilidad al diseño, ya singular de por sí.

WIRE C #

El entusiasmo de Fien por el color y la valiosa irracionalidad de Hannes hacen de las colecciones propuestas a veces extrañas, otras sutiles, pero de alguna manera siempre compatibles entre sí. Tal es la impresión que transmite su obra que es difícil no pensar en Donald Judd cuando se observa. La estética minimalista, los materiales modestos y el lugar que ocupa en el espacio la sitúa también en algún punto entre el diseño y el arte. Y es aquí donde ellos se sienten realmente cómodos: “El proceso de creación es muy similar pero, por supuesto, debido a la funcionalidad de un objeto de mobiliario hay que pensar diferente”. Lo importante ya no es solo cómo se ve su arte sino cómo se usa.


JUNIO

LA DISEÑADORA BELGA LAURENCE LEENAERT CAPTURA DESDE MARRAKECH LA ESENCIA DEL CONTINENTE AFRICANO, LLEVANDO LAS TÉCNICAS TRADICIONALES Y LOS MATERIALES LOCALES A LA ESCENA GLOBAL.

COLECCIÓN BOYS FROM THE SOUTH

El primer abrazo de la joven diseñadora belga Laurence Leenaert a la cultura africana fue en 2015 cuando, después de estudiar en la Real Academia de Bellas Artes de Gante, decidió mudarse a Marruecos y empezar a trabajar con artesanos locales. Siguiendo métodos tradicionales, produce desde cerámica a textiles, calzado y accesorios de decoración hechos y pintados a mano. Objetos coloridos, vitales, honestos y nada pretenciosos. “No me tomo el trabajo demasiado en serio, quiero crear piezas felices y alegres. Es un diario de mi vida, algo muy espontáneo, muy real”, explica.

Sus ideas son un contrapunto a la vida acelerada. Así como para Delacroix, Picasso y Matisse, el continente africano ha cambiado su forma de ver el mundo. Ahora domina la luz, el color, la calma. Desarrolla su obra con materiales nativos y naturales —terracota, algodón, lana, etc.— mientras avanza, sin prisas, hacia el diseño de mobiliario. Desde su estudio y cuna de la firma LRNCE, en el barrio industrial de Sidi Ghanem en Marrakech, se complace de estar rodeada de una de las fuentes de inspiración más ricas del mundo: “Me siento inspirada por la forma de vivir de aquí, la cultura, la gente. Despertar todos los días con el sol y las palmeras cambia tu vida —si vienes de Bélgica—”, sabe que el buen diseño requiere de la vieja virtud de la paciencia, “los artesanos con los que trabajamos son muy talentosos y es muy enriquecedor estar rodeada de personas que tienen tanto amor por lo que están haciendo”. Sus palabras revelan un deseo constante de vida lenta.

A ese ritmo, sin atajos, presenta su última colección Boys from the South como un puente metafórico entre las tradiciones africanas y la vida salvaje. Basada en la celebración del Dodo de Burkina Faso, en la que niños provistos con máscaras cantan y bailan bajo la luna llena, las nuevas propuestas de LRNCE son un homenaje profundo y personal a una cultura encontrada, más que un lugar, un estado mental. Con este enfoque entusiasta Leenaert ha conseguido difuminar los límites entre el diseño funcional y el emocional.

Se llame arte o artesanía, ya son muchos, miles, los seguidores que celebran la vitalidad visual de sus objetos en su cuenta @lrnce de Instagram, un reino en el que asume que hablar de un estilo de vida consciente y simple es también una forma de responsabilidad.

 


MAYO

EL VÍNCULO ENTRE ESTE MATERIAL ANCESTRAL Y EL DISEÑO CONTEMPORÁNEO NUNCA ESTUVO TAN CLARO

Donde algunos siempre han visto excentricidad, otros ven la combinación perfecta de diseño industrial y artesanía. En busca de formas inventivas de usar el vidrio, la compañía WonderGlass ha llevado al estudio japonés Nendo, dirigido por Oki Sato, a trabajar junto con sus maestros artesanos en la prodigiosa colección Melt de mobiliario, accesorios y lámparas de araña tan únicas como complejas.

El resultado son formas inspiradas en los movimientos del equipo alrededor del material fundido. Un ballet meticuloso y estrictamente planeado. “La idea principal fue aceptar el flujo de la gravedad y utilizar el peso del vidrio para diseñarlo”, explica Oki Sato. Es en este punto donde da comienzo la coreografía de las piezas, cuya intención no es otra que dejar que el material dirija el proceso, desplegando el vidrio caliente sobre elementos de acero para que él mismo revele su forma. Una vez más, muebles que evitan el alboroto y abrazan la artesanía. “En cierto modo, hacer menos y lograr más es lo más complicado de hacer”, apunta el fundador y alma de Nendo sobre estos diseños creados bajo la ley de la gravitación universal. Esculturas casi invisibles a las que la última edición de Fuorisalone les ha dedicado la instalación onírica Shape of Gravity en el Istituto dei Ciechi de Milán.

A base de audacias decorativas los hermanos Ronan y Erwan Bouroullec, reconocidos por crear objetos visionarios
y sorprendentemente imaginativos, también han sabido jugar bien con la naturaleza de este material en la colección Diapositive para Glas Italia. Un sistema de ensamblaje de paneles de vidrio cuyos bordes, protegidos con madera, lo alejan de la sensación de fragilidad. La propuesta incluye dos tamaños de escritorios, bancos y un estante, todo presentado bajo una elocuente selección de colores —gris oscuro y claro, rosa, naranja y transparente— en opción monocromo o mixta. Un diseño abrumadoramente moderno que se alía con el, hasta ahora, capítulo más conocido de la colaboración entre los Bouroullec y la compañía italiana:

Rayures es una pantalla modular, fabricada en vidrio estratificado y templado, compuesta de paneles unidos con bisagras. La libertad compositiva de este biombo, con acabado traslúcido, permite realizar estructuras que escudan, separan y al mismo tiempo crean islas de intimidad, filtrando y devolviendo la luz de manera poética y sensible. La propuesta está también disponible con la incorporación de un espejo que se puede sumar a la extremidad de la composición. Con la particularidad de una textura mínima de líneas horizontales o verticales —según el formato del panel— y un enfoque funcional, es solo un ejemplo más de las extraordinarias posibilidades del diseño dentro del ámbito del vidrio. Un material que aunque solo sea por su gran durabilidad tiene ahora más sentido que nunca.

 


ABRIL

TRES MARCAS PIONERAS RECUPERAN DISEÑOS DE MEDIADOS DEL SIGLO XX PARA DEVOLVERLE LA RAZÓN A LA FERIA SALONE DEL MOBILE DE MILÁN, EL ESPECTÁCULO MÁS GRANDE DE MOBILIARIO DEL MUNDO.

Para Mobles 114 el rediseño es, y será, un deber indispensable de la profesión. Dispuestos a fomentar una historia de amor con los clásicos, estos editores de mobiliario siguen rescatando productos que están en los museos o que han sido olvidados para reeditarlos y que puedan convivir con las propuestas más jóvenes de su catálogo.

Este año, una nueva mesa de Josep Maria Jujol, estrecho colaborador de Gaudí, está preparando alas para viajar a la próxima edición del Salone del Mobile de Milán, del 9 al 14 de abril. “La descubrimos en una exposición que hizo el artista Perejaume en el Museu Nacional d’Art de Catalunya en 2014” explica Gabriel Moragas, codirector general de la marca. “Creemos que la mesa original es un prototipo que nunca llegó a producirse. Ahora, afortunadamente y gracias al Arxiu Jujol y a su familia, la gente que la compre podrá disfrutar de una pieza diseñada entre 1920 y 1927 que mantiene una contemporaneidad extraordinaria”. Una mesa sustancial y hábilmente detallada. Moragas asegura que buscan productos que por su estilo o forma sean atemporales, “de la misma forma que buscamos esta línea editorial cuando encargamos un producto a un diseñador; la única diferencia es el año”. Sus colecciones están llenas de ejemplos: “La butaca diseñada por Torres Clavé en 1934 o la estantería Tria tienen una vigencia absoluta dentro del mobiliario de hoy en día”.

En este sentido, Thonet se ha convertido en modélico, un líder. Los clásicos son productos vivos para la compañía alemana que celebra el 200 aniversario con una versión especial de la silla 214. Un diseño basado originalmente en la cultura de las cafeterías de mediados del siglo XIX, cuya revolucionaria técnica de doblado de madera maciza permitió, por primera vez, la producción casi industrial de una silla. Ahora, con una revisión de Eva Marguerre y Marcel Besau, solo disponible en 2019, esta pieza icónica irradia un aire fresco con colores como el rojo terciopelo, verde salvia, blanco y negro, combinados cada uno de ellos en dos tonos. El ingenioso giro busca que las miradas se centren en la composición, mientras traslada el lenguaje tradicional de su silueta a un contexto contemporáneo.

La necesidad imperiosa de novedad parece virar hacia una apariencia más racional, lenta, hecha a mano. Así lo lleva proclamando durante más de un siglo Carl Hansen & Søn, que añade ahora a la colección de clásicos la silla Contour, del diseñador Børge Mogensen. Ni excéntrico, ni complicado, sí encontró en sus obras, a menudo austeras, la manera de reunir palabras como “artesanía”, “modernidad”, “confort” y “simplicidad”.

A pesar de ser más conocido por un modo de expresión robusto, el danés también fue un maestro de las formas expresivas y esculturales. La nueva incorporación se aleja estéticamente de muchos de sus diseños pero también se caracteriza por presentar una serie de detalles típicos, como son el ensamblaje de caja y las juntas en espiga que se complementan con cuñas de madera en contraste. «Estos detalles reflejan su enfoque de tecnología probada para el diseño, con la artesanía siempre en el corazón», afirma Knud Erik Hansen, director ejecutivo de la compañía. «Contour Chair se fabrica de acuerdo con los dibujos originales de Mogensen y nosotros, en colaboración con su familia, hemos decidido tapizar el asiento para conferirle mayor comodidad”.

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