NOVIEMBRE DEL 57: EMPIEZA LA RECUPERACION

Por Rafael Brines Lorente.

Imagen: Estudio Fotográfico Sanchis 

La Riada

Había pasado el mes anterior la gran tragedia: La Riada. Valencia se había inundado, y el agua y el barro fueron desapareciendo. Ahora, un mes después, empezábamos a pensar en la recuperación. Cada cual, cada familia, cada empresa, tuvieron que ir adaptando las circunstancias tras los daños y destrozos padecidos.

Pero la recuperación global de la Ciudad correspondía a la autoridades, principalmente Ayuntamiento, que debían reparar lo que la violencia del agua había destrozado. La riada había dejado puentes destrozados, barreras arrancadas, y, sobre todo, una riada al futuro para evitar los daños causados por el violento Turia.

Pronto comenzaron las ayudas, y en materia de vivienda se inició un enorme programa, tanto en el Ministerio -en el Gobierno- como en la Iglesia donde el Arzobispo Olaechea tuvo especial protagonismo fue el Banco de la Virgen de los Desamparados, que él había creado, uno de los impulsores.  No ignoremos su precia radiofónica en la subasta de Radio Juventud de Murcia que recogió en toda España donativos para los damnificados.

Pero se plantó muy pronto la necesidad de evitar una repetición del desbordamiento del río. No podía acaecer otra riada. Y eso hoy podemos los valencianos visitarlo plenamente con el nuevo cauce que se creó por lo que el Turia circula por distinto camino y , si se desborda, no alcanzará a la zona urbana.