La Fundación Proyecto Vivir impulsa una solución local a un problema global

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La Fundación Proyecto Vivir pone en marcha el proyecto HEBRA, una iniciativa que transforma la ropa de segunda mano en una herramienta real de inserción sociolaboral para mujeres en situación de vulnerabilidad. El proyecto nace para responder a dos desafíos actuales: el crecimiento del residuo textil y las dificultades de acceso al empleo que afrontan muchas mujeres.

Con más de 20 años de experiencia en la venta de ropa usada como vía de financiación social, Proyecto Vivir lanza HEBRA en un momento clave, coincidiendo con la nueva legislación de reciclaje textil, que impulsa la reutilización de prendas y el fortalecimiento del mercado de segunda mano. El proyecto integra de forma directa las dimensiones ambiental, social y económica, alineándose con los principios de la economía circular.

Tiendas solidarias, taller textil y empleo con impacto

Desde una perspectiva ambiental, el próximo 2 de febrero abrirá la primera tienda de una futura red de establecimientos que evitará que prendas en buen estado terminen en vertederos.

Un proyecto que nace de una necesidad real

Durante 2025, la Fundación Proyecto Vivir atendió a 60 mujeres, de las cuales más del 90 % presentaba serios problemas de inserción laboral. HEBRA se integra como un paso clave dentro de los itinerarios de inserción sociolaboral, complementando el trabajo formativo, emocional y de acompañamiento que la entidad desarrolla desde hace años.

Una manera más verde y justa de hacer las cosas

HEBRA también representa una apuesta estratégica ante el impacto ambiental de la industria textil. En la Unión Europea, el sector genera 12,6 millones de toneladas de residuos textiles al año, una cifra que obliga a repensar el modelo de consumo y producción.

Un proyecto abierto a la comunidad

Proyecto Vivir mantendrá su modelo mixto de empleo remunerado y voluntariado, profesionalizando algunos perfiles que hasta ahora colaboraban de forma altruista y preservando, al mismo tiempo, el carácter comunitario de la entidad. Esta combinación permite fortalecer la sostenibilidad económica del proyecto sin perder su esencia social.

Con HEBRA, la Fundación consolida una actividad que genera menos residuos, más empleo y nuevas oportunidades de inclusión, demostrando que otra forma de consumir y de cuidar a las personas sí es posible.

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