Sala Russafa arranca el mini ciclo “Vincle” con la comedia “Estem perdudes” y una mirada a la sororidad

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Dos hermanas, un viaje fúnebre y un error que lo cambia todo

Dos hermanas actrices de mediana edad, con caracteres opuestos, emprenden un viaje para cumplir el último deseo de su madre: llevar sus cenizas al Monte Kenia. Sin embargo, un fallo en el vuelo desvía su destino y las obliga a aterrizar en un pequeño aeropuerto japonés. Ese giro inesperado las empuja a cuestionarse su rumbo vital y a preguntarse si realmente se han perdido.

La compañía valenciana La Figuera Infinita estrena Estem perdudes del 16 al 19 de abril en Sala Russafa, una comedia sin complejos que aborda la desorientación vital desde el humor, la crítica y la emoción.

Una comedia que nace de experiencias reales y frustraciones compartidas

La actriz y dramaturga Iolanda Muñoz firma el texto y lo interpreta junto a Marta Chiner, bajo la dirección de Mª José Peris. La obra parte de vivencias reales de ambas intérpretes y de conversaciones mantenidas durante años sobre la invisibilización profesional de las mujeres al llegar a la mediana edad.

Muñoz y Chiner retratan en escena cómo muchas actrices ven cómo el trabajo disminuye con los años mientras sus compañeros masculinos continúan en activo. Ambas trasladan esa realidad al humor y la convierten en motor dramático. La propia Muñoz recuerda cómo el proyecto nació de la necesidad de contar historias propias, mientras Chiner denuncia situaciones de edadismo que viven muchas mujeres en la industria.

Humor, ruptura de la cuarta pared y caos emocional

Estem perdudes rompe la cuarta pared y conecta directamente con el público. La puesta en escena apuesta por el teatro físico, los gags visuales, el tono clown y los diálogos ágiles que refuerzan la empatía con las protagonistas.

Las dos hermanas, que adoptan los nombres de María y Violeta, viajan con las cenizas de su madre, una mujer que impulsó su vocación artística y que representa también una tercera presencia constante en la historia. El viaje previsto hacia Kenia se convierte en una improvisada odisea cuando el avión aterriza en Japón por un problema técnico. Desde ese momento, la obra transforma el duelo en una aventura absurda cargada de humor y reflexión.

El ciclo ‘Vincle’ abre Sala Russafa con una mirada a la familia y el legado

La pieza inaugura el XV Cicle de Companyies Valencianes de Sala Russafa dentro del mini ciclo ‘Vincle’, que también incluye la tragicomedia Cuatro días, cuatro noches. Ambas propuestas exploran el mismo punto de partida: el cumplimiento de las últimas voluntades de los padres, aunque desde tonos distintos.

El ciclo ofrece una promoción especial que permite disfrutar de ambas obras por un precio único de 25 euros. Las funciones se celebran de jueves a domingo y las reservas se gestionan a través del teléfono 96 310 88 77, el correo electrónico de la sala o la taquilla presencial.

Una reflexión sobre la invisibilidad y la necesidad de reencontrarse

La obra también pone el foco en la pérdida de ilusión y en la búsqueda de sentido en la madurez. Para sus creadoras, el teatro se convierte en un espacio de resistencia frente a la falta de visibilidad de las mujeres en determinados ámbitos laborales y culturales.

Muñoz, además, fundó La Figuera Infinita como una forma de dar vida a proyectos propios que hablen de experiencias reales y compartidas. La compañía defiende una mirada femenina que todavía encuentra resistencias en la programación cultural.

Un equipo artístico que refuerza el tono de la comedia

La dirección de Mª José Peris marca el ritmo de la obra con precisión cómica. El diseño sonoro de Carles Chiner intensifica las situaciones y el vestuario de Gloria Román aporta un componente visual que refuerza el humor de la propuesta.

Estem perdudes convierte la sororidad en brújula narrativa y escénica. La obra reivindica la necesidad de perder el control para poder reencontrarse y transforma el desorden vital en una oportunidad para reconstruir la propia historia.

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