La menopausia se produce cuando los ovarios dejan de producir hormonas de estrógeno y progesterona. En consecuencia, la mujer deja de tener menstruaciones. Por lo general, ocurre naturalmente después de los 45 años, sin embargo, aproximadamente el 1 % de las mujeres experimenta la menopausia antes de los 40 años.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE) la menopausia afecta a un total de 342.375 españolas. En la Comunidad Valenciana, se han presentado entre 9.000 y 36.000 casos.

Este periodo puede significar un desafío en la vida de las mujeres y presentan diversos síntomas que especificaremos a continuación.

Síntomas menopáusicos

Calores y dificultad para dormir

Los calores pueden ser leves o muy incómodos. Se traducen en sensaciones de calor intenso y el aumento de la sudoración por las noches. Esta etapa se debe a la pérdida progresiva de la función ovárica. La producción de óvulos se va agotando y, en consecuencia, se producen menos estrógenos.

Entonces, la bajada de estrógenos provoca cambios en el centro regulador de la temperatura corporal que está situado en el hipotálamo, provocando sofocos y sudoración. Ante ello, lo recomendable para sobrellevar sus efectos es utilizar prendas con tejidos más transpirables que te permitan huir de los calores. Intenta escoger textiles como el algodón egipcio.

Periodos menstruales irregulares y espaciados

Los cambios bruscos en la menstruación durante los 40 y 50 años son señales de premenopausia. Estos desarreglos están asociados a ciclos menstruales muy cortos o muy prolongados. La cantidad de regla puede variar y provocar cambios de humor, irritabilidad o incluso depresión. Ante ello, podemos llevar un control del ciclo menstrual mediante aplicaciones móviles. Además, practicar ejercicios que nos permitan liberar el estrés.

Sequedad vaginal

La lubricación de la zona íntima puede verse afectada por los cambios en los niveles de hormonas. Estos producen una pérdida notoria de la elasticidad y lubricación vaginal, lo cual puede ser un problema en el ámbito sexual. Sin embargo, podemos recurrir a geles o cremas que se incorporan a la mucosa reteniendo el agua de la vagina y manteniendo la humedad.

Los expertos recalcan que, antes de optar por este tipo de productos, es importante conocer qué sustancias se han utilizado para su fabricación. Y es que, algunos lubricantes o cremas utilizan perfumes, colores y olores que podrían resultar nocivos para la salud vaginal, lo cual sería contraproducente.

Para evitar efectos secundarios, se recomienda optar productos fabricados con fórmulas neutras como los lubricantes a base de agua o cremas hidratantes. Los lubricantes a base de agua no proliferan infecciones vaginales, ya que no se adhieren a la mucosa vaginal. De la misma forma, una crema hidratante adecuada logra incorporarse a la mucosa, retener el agua de la zona y generar humedad sin contaminar el espacio con aditivos.

Dolores de piernas como calambres o hinchazón abdominal

Los cambios hormonales debilitan los huesos y se produce una pérdida de calcio en los mismos, promoviendo la osteoporosis. Asimismo, existe el problema de la retención de líquidos. Para evitar estas complicaciones es importante recurrir a infusiones que ayudan a eliminar muchos líquidos, como la cola de caballo o diente de león.