Tenía claro que quería hablaros de este tema y ayer vi el vídeo que ilustra este post. Pensé que es perfecto para ilustrar el problema tan enorme que tenemos, seamos o no conscientes.

Todo comenzó cuadrando extraescolares de los peques, horarios, comedores…, cosa que por cierto es harto complicada. Cualquier día llamo a la NASA para que me ayude.

La cuestión es que me di cuenta de que los pobres mios, tenían más citas en la agenda que cualquier pez gordo de Wall Street:

Inglés, que es esencial. Sin inglés hoy en día no vas a ningún sitio y con el que dan el cole no es suficiente. Para reforzar imparten otra asignatura, como plástica, o gimnasia en la lengua de shakespeare. Pero lejos de completar la formación de los nanos, esto obliga a la mayoría a acudir a una academia, con el fin de que no te suspendan ambas materias. ¿No será mejor cambiar la forma de enseñarlo en vez de generar un gasto adicional y un desgaste de los niños que ya tiene bastante con las cantidades ingentes de deberes que les suelen poner?

Valenciano, porque es importante saber tu lengua. Muy bien. Para eso tienen valenciano y otra asignatura como naturales, o sociales en valencià. Pero los niños no están familiarzados: no hay radio, no hay tele en valenciano, no tienen familia valencianoparlante… Solución: extraesciolar a la ‘butxaca’. De nuevo el sistema en vez de ser solución, es la raíz del problema.

Y claro, algo que les guste, algo de deporte. Algo con lo que disfruten y aprendan, que es la esencia de la actividad fuera del cole.

Cuando me puse a repasar horarios me pareció que estaba organizando la agenda de dos robotitos, sin tiempo de jugar, sin tiempo de crear, sin tiempo de ser niños. Me cayó el alma a los pies. ¿Qué estamos haciendo con nuestros hijos?

La sociedad ha cambiado, es más voluble, más global, menos autómata, cada vez más exigente y competitiva. Pero el sistema educativo no. Está estancado y esas carencias hay que suplirlas fuera del colegio, lo que puede crear además desigualdades. No todo el mundo puede gastarse una fortuna en actividades varias, porque esa es otra historia, el esfuerzo económico que supone este sistema de locos.

Sí, de locos. Cada vez hay más niños con problemas de adaptación al cole, medicados, o frustrados. Y en vez de tratar el problema, que es este sistema anacrónico, tratamos a los niños. ¿Es de locos o no?

Así que pensé: a tomar por saco, les hablaré en mi valenciano macarrónico y le echaré horas. Aquí nos examinamos todos (cuántas veces he oído esta frase en los últimos años). Les he borrado de la mayoría de las extra, y si no están a gusto les quitaré de las demás, yo puedo, trabajo en casa.

Esa es otra cuestión. Antes las mamás no trabajaban, ahora necesitamos tenerles ocupados. Problema añadido: la conciliación, a tratar en otro post.

Me costó escoger, pero les pregunté qué les apetecía y dejé lo imprescindible. Quiero niños felices y que no acaben agotados la semana, ya tendrán tiempo de competir. Deseadme suerte, la voy a necesitar.

No dejéis de ver el vídeo. Se explica fenomenal.