Aumentar la resistencia al hacer ejercicio es uno de los objetivos más comunes. El simple hecho de subir escaleras, hacer un pequeño sprint porque llegamos tarde o trasladar las bolsas de la compra a casa, puede suponer un suplicio para muchas personas.

La sensación va desde que sentimos que nos falta el oxígeno, hasta aumentar la temperatura de nuestro cuerpo de tal forma que el parecido a Heidi en los coloretes se vuelve una gran realidad. Además de que el sofoco suele tardar en desaparecer y volver a nuestro ritmo normal.

Desde los pequeños retos diarios hasta los más desafiantes como subir una montaña, hacer una media maratón o el maratón completo, un triatlón, etc, son algunos de los desafíos que realmente cualquiera puede llegar a cumplir siempre y cuando se lo proponga.

No tienes por qué ser un atleta de élite para lograr ciertos retos o aventuras que se te ocurran, se trata de desafiar nuestros límites, conocernos, ver hasta dónde podemos llegar e ir a por ello (siempre en términos realistas y viables de acuerdo con nuestras características individuales).

Claves para aumentar la resistencia

Para llegar a realizar ese reto físico planteado, debemos seguir los parámetros de lo que requiere todo en la vida, es decir, constancia, disciplina, voluntad y no rendirse.

Cualquier persona puede aumentar la resistencia y asumir los retos que se ha planteado, pero para ello debe superar sus propios límites, siempre dentro de la capacidad de cada uno, porque los límites los ponemos nosotros mismos al pensar «eso no lo puedo hacer», nos sorprenderíamos, y mucho, si en lugar de pensar eso pasamos directamente a la acción.

Aquí te enumeramos algunas claves que serán muy efectivas para aumentar la resistencia y llegar a cumplir nuestros retos:

Elegir un objetivo viable y realista

Lo primero que debemos tener en cuenta son nuestras características particulares, es decir, debemos elegir retos que sean realistas y alcanzables, no debemos proponernos algo imposible ya que eso solo llevará a la frustración y al abandono.

Es fundamental comenzar por un planteamiento general de aumentar la resistencia de forma que nos permita cumplir y mantener nuestro programa de entrenamiento y así, poco a poco, ir en buen camino para lograr nuestros objetivos, ya sea perder 5kg. de grasa, aumentar masa muscular, poder realizar una carrera de 10kg sin morirnos en el intento, etc.

Para ello, es imprencindible un correcto plan de entrenamiento, la ayuda y apoyo de un entrenador personal o de un equipo de entrenamiento (clubs de running, deportes de equipo, etc.) y sobre todo, motivación.

Salir de nuestra zona de confort

No debemos perder de vista nuestros objetivos y así seguir evolucionando en nuestro planteamiento de aumentar la resistencia, salir de nuestra zona de confort y seguir avanzando.

Superar nuestros límites y seguir mejorando, eso sí, lo mejor es estar siempre asesorado de un profesional del ejercicio físico, de esta forma evitarás el estancamiento, posibles lesiones y mantendrás tu motivación al 100%.

Incluye HIITs en tus entrenamientos

Los HIITs o intervalos de alta intensidad son muy efectivos a la hora de aumentar la resistencia, reducir la grasa, aumentar el metabolismo y con todo ello la quema de calorías.

Entrenamiento de entre 30-40 minutos, serán suficientes cuando entrenas en HIIT, poco tiempo y muy eficaz.

No olvides trabajar la fuerza

Trabaja la fuerza para aumentar la resistencia, así es, al aumentar tu fuerza, tus músculos se harán más resistentes, tu ritmo metabólico aumentará por el hecho de tener más masa muscular y tu estructura corporal será mucho más funcional y tendrá menos posibilidades de caer en dolores lumbares, lesiones, etc.

Para ello, debes variar el peso para trabajar en altas repeticiones, según queramos aumentar la masa muscular o bien aumentar la resistencia muscular, debemos regular el peso a trabajar:

  • Resistencia muscular: repeticiones entre 15-20 con bajas cargas (<60% de tu 1RM).
  • Hipertrofia: entre 8-12 repeticiones con cargas intermedias (60-85% de tu 1RM).

No tengas miedo a trabajar la fuerza, si lo hacer de forma controlada y con un buen asesoramiento, te sorprenderás de los resultados.

Solo o en compañía

Cada persona tiene sus preferencias, hay quien prefiere entrenar solo, o bien de forma individual con el apoyo de su entrenado personal y con eso, ya tiene la motivación suficiente.

O hay quien prefiere el trabajo en grupo, para retarse con sus compañeros o bien para sentir que «sufre» en compañía, para ello, están los grupos de corredores, las clases de fitness en grupo, deportes de equipo, etc.

Olvídate de los milagros o falsas promesas

Cuántas mentiras de marketing se mueven por las redes sociales con falsas promesas de ponerte en forma en 3 meses o bien con aparatos 20′ al día puedes conseguir la forma física que deseas, pastillas o batidos milagrosos, etc.

Si lo que quieres es aumentar la resistencia, tener una vida más saludable, estar en buena forma física, olvídate de todo esto, son grandes mentiras que no te llevarán a ningún sitio.

Los hábitos saludables, tanto de alimentación como de entrenamiento, se trabajan día a día, y no deben ser temporales, sino que deben durar de por vida.

Por eso, debemos pensar en planes a largo plazo, de forma que nuestro cuerpo se vaya adaptando a estos cambios y los lleve de una forma más natural, así podrá interiorizarlos y que pasen a formar parte de nuestra vida.