En sus diferentes presentaciones, ha sido incorporado en la dieta de veganos, deportistas y quienes buscan mejorar su alimentación.

Los superalimentos han ganado mucha fama entre los consumidores gracias, en parte, a las campañas de marketing para favorecer su compra. Han sido presentados como alimentos que previenen todo tipo de males y cuyo descubrimiento ha significado un gran avance para resolver los problemas nutricionales de todo el mundo. Si bien la mercadotecnia ha exagerado en muchos casos, los superalimentos ya forman parte de nuestra dieta.

Los superalimentos hacen referencia a aquellos que tienen una gran cantidad de minerales, proteínas y todo tipo de nutrientes que benefician el funcionamiento del cuerpo. Entre los más populares tenemos la quinua, semillas de chía, maca, té verde, la hierba de trigo, aceite de coco… El cáñamo también se ha sumado a esta gran lista de superalimentos.

El cáñamo en sus diferentes presentaciones es bastante nutritivo. Es perfecto para quienes mantienen una dieta alta en proteínas. Además, es usado junto a otros superalimentos como la curcumina y el jengibre. El CBD con curcumina son potentes desintoxicantes antisépticos y antiinflamatorios. En tanto, con el jengibre son consumidos por sus efectos anticancerígenos y antioxidantes.

El cáñamo lo encontramos diversos formatos: cañamones, cañamitos y proteína de cáñamo. Las dos primeras son semillas de cannabis, un superalimento que se caracteriza por tener beneficios para llevar una vida saludable. Está demostrado que el consumo de semillas de cannabis previene enfermedades degenerativas crónicas y mejora el sistema inmunológico, con lo cual protege al organismo de enfermedades infecciosas.

Con los cañamones es posible elaborar leche de cáñamo, alimento que se caracteriza por ser rico en ácidos grasos esenciales Omega 3 y 6, calcio, fósforo, hierro, magnesio, manganeso, potasio y azufre. Por otra parte, los cañamitos suelen emplearse para ensaladas, cremas de verdura o tartas.

En cuanto a los alimentos derivados del cáñamo, pueden usarse para hacer infusiones, lo cual beneficia al sistema inmunitario, combate el insomnio y alivia la ansiedad y el estrés. En tanto, tienen un alto contenido en fibra, es analgésico, antiinflamatorio y mantiene hidratada la piel y el cabello. Por si fuera poco, reducen los niveles de colesterol en la sangre y contribuye a limpiar las arterias.

Por otro lado, las semillas y la proteína de cáñamo son bastante usadas por los vegetarianos, veganos o deportistas. Su uso se remonta a civilizaciones antiguas y se conoce que se empleaba en la medicina China. Su gran sabor y el hecho de que no tiene ningún efecto psicotrópico han contribuido a su popularización.

El consumo de las semillas de cáñamo también es recomendado para personas que padecen anemia o sufren de estreñimiento. El aporte de la fibra permite mantener las funciones intestinales a fin de evitar trastornos como el estreñimiento. Además, tiene efectos laxantes que resultan beneficiosos para aquellas personas que padecen dificultades con su tracto gastrointestinal.