Ferran Torres: “Para mí triunfar es sentirme querido y respetado por los míos”

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Acaba de tocar la cima del fútbol mundial, pero cuando se quita las botas vuelve a ser el Ferran de siempre: el chico de Foios, el que encuentra su refugio en sus perros, disfruta rodeado de los suyos y sigue creyendo que la clave está en disfrutar del camino.

Tras conquistar con España la segunda estrella y afrontar una nueva etapa en el PSG, Ferran Torres habla de sus raíces, de los momentos que le hicieron crecer, de los valores que quiere transmitir a los más pequeños y de los retos que todavía le quedan por conquistar. Una conversación para descubrir al hombre que hay detrás del héroe.

Hay millones de personas que conocen al futbolista, pero muy pocas al Ferran que se quita las botas al llegar a casa. ¿Cómo definirías a esa persona cuando no hay cámaras, entrenamientos ni partidos?

Al Ferran persona lo definiría como un tío cercano, muy de los suyos, con humildad y divertido. Me gusta crear buen ambiente, aunque a veces sea a costa de picar un poco a los demás. Siempre me digo que me gusta hacer el ‘mal ajeno menor’.

Quienes te siguen saben de tu compromiso con el rescate y la adopción de perros. ¿De dónde nace ese vínculo con los animales y qué has aprendido de ellos?

Mi vínculo es desde siempre. Siempre he tenido perros o mascotas en casa, esa figura, y no podría vivir sin ella. De ellos, sin duda, he aprendido la importancia de la fidelidad incondicional.

Empezaste muy joven. Si pudieras sentarte hoy con aquel niño que comenzaba ese sueño, ¿qué consejo le darías y qué le pedirías que nunca cambiara?

Le diría que disfrute y que sea feliz, que no se ponga más presión de la necesaria. Eso es lo que he pretendido siempre y no cambiaría: intentar divertirme y disfrutar haciendo lo que más me gusta.

Y hablando de niños, en el Campus Ferran Torres, muchos te ven como un referente. ¿Qué valores quieres transmitirles, más allá de la técnica o los resultados?

Quiero transmitirles humildad y saber de dónde viene uno, por eso siempre he querido hacerlo en Foios, mi pueblo. Además, siempre he dicho que el Campus Ferran Torres tiene que mostrar cómo es Ferran, sus valores, su amor por los perros, por su tierra, por la sostenibilidad y el buen rollo común, no ser simplemente un campus de fútbol o un negocio.

Desde fuera, una carrera como la tuya parece estar llena de éxitos, pero imagino que también ha habido momentos duros. ¿Cuál ha sido el aprendizaje más importante que te han dejado esos momentos difíciles?

He aprendido sobre todo que los momentos difíciles también pasan, como los buenos. Al final, la vida es un aprendizaje continuo, diario. Estar siempre sometido a mucha crítica me ha hecho madurar, y ahora, que como persona he crecido, he aprendido a no dramatizar, a seguir trabajando en cualquier circunstancia, a ser feliz y a estar cerca de los míos pase lo que pase.

¿Y algún punto de inflexión y/o personas fundamentales que te hayan hecho crecer?

Puntos de inflexión seguramente haya muchos, aunque uno que siempre tengo en mi mente es el verano de 2023. Cuando parecía que no podían ir a peor las cosas es cuando me conocí mejor, cogí impulso y aprendí mucho también de otros (por ejemplo, es cuando conocí a Ilia Topuria y su filosofía de trabajo) y cuando tuve a los que realmente son mi gente, mi familia, mis amigos y mi equipo de trabajo, a mi lado.

El éxito suele medirse en títulos, goles o estadísticas. Para ti, ¿qué significa realmente triunfar? ¿Hay alguna meta personal que tenga más valor que cualquier trofeo?

Para mí, triunfar realmente es sentirme querido y respetado por los míos y por los más pequeños, que me encantaría que se vieran representados por mi historia. Y la meta personal más importante, más que los trofeos, es aprender de cada experiencia y construir y vivir la vida que siempre he querido.

A pesar de la exposición mediática, siempre has transmitido una imagen bastante discreta. ¿Cómo consigues mantener los pies en el suelo cuando todo a tu alrededor cambia tan rápido?

No hay nada para mantener los pies en el suelo que estar con mis perros y hacer los mismos planes de siempre, lo que realmente me gusta y me apetece.

Mirando al futuro, cuando llegue el día de retirarte del fútbol, ¿cómo te gustaría que te recordaran?

Como un tío que ha tirado siempre hacia adelante a pesar de todo lo que ha vivido, tanto bueno como malo.

Hay goles que cambian la historia, como el que marcaste en la final del Mundial que dio el triunfo a España. Cuando el balón cruzó la línea, ¿qué fue lo primero que pasó por tu cabeza? ¿Qué recuerdas de ese momento?

Se hizo el silencio… y poco más te podría decir. No recuerdo nada en concreto, de hecho, todavía no soy consciente de lo que viví. Solo recuerdo una sensación increíble de felicidad y salir corriendo como un loco a celebrar.

Han pasado unas semanas, pero cuando vuelves a ver las imágenes, con todo un país celebrando y sabiendo que formas parte para siempre de la historia, ¿qué sientes o sigue siendo difícil encontrar las palabras para describirlo?

Sigo sin encontrar palabras para describirlo. Solo sé que cada vez que lo veo o lo recuerdo se me pone la piel de gallina.

¿Qué retos personales y profesionales se te plantean actualmente?

Mi principal reto ahora es dar lo mejor de mí mismo en esta nueva etapa en el PSG y, si puede ser, ganar la Champions. Es el gran título que me falta.

Foios forma parte de tu historia y de tu identidad. Cuando vuelves al pueblo, ¿sigues sintiendo que eres el mismo Ferran de siempre?

Sí. La repercusión es mucho más grande, pero sigo sintiendo que la gente me trata como toda la vida.

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