Fito & Fitipaldis han llenado el Roig Arena de Valencia en un concierto que combinó sus nuevos temas con los grandes éxitos que marcaron varias generaciones. Su octavo disco, “El monte de los aullidos”, sonó junto a himnos que han acompañado la vida de sus seguidores.
Un rugido colectivo da inicio a la noche
16.000 personas abarrotaron el recinto y corearon cada canción desde el primer acorde. Las entradas para este único concierto en Valencia se agotaron meses atrás, y las ganas de disfrutar tanto de lo nuevo como de lo clásico se notaron desde el inicio. Tras varios años sin pisar la ciudad, el grupo llegó con su “Aullidos Tour 25/26”, combinando composiciones recientes con temas históricos de su discografía.
Éxitos nuevos y clásicos que atraviesan generaciones
El recital comenzó con una gran lona que mostraba la silueta inconfundible de Fito Cabrales, con su boina, gafas y guitarra. El público respondió de inmediato. El primer tema, “A contraluz”, abrió la noche antes de viajar a 2004 con “Un buen castigo”. La euforia colectiva llegó con “Por la boca vive el pez”, donde Fito proclamó la música como necesidad vital. Mientras sonaba “Me equivocaría otra vez”, el tiempo parecía detenido en 2006, hasta que el grupo regresó al presente con “Los cuervos se lo pasan bien”.

Sobriedad y buen directo
Acompañado por seis músicos, Fito & Fitipaldis demostraron que no necesitan efectos especiales. Su fuerza reside en la música en vivo, la calidad de sus composiciones y el talento de los intérpretes, conquistando tanto a fans de larga trayectoria como a jóvenes que conocían de memoria cada canción.
Momentos emotivos y canciones del nuevo disco
Uno de los instantes más conmovedores llegó con “A quemarropa”, una canción sobre el amor incondicional hacia sus hijos. Después, el grupo presentó varios temas de “El monte de los aullidos”, incluyendo “Volverá el espanto” y “Cielo hermético”, que atraparon al público con su intensidad.

Clásicos que desatan la nostalgia
La recta final del concierto brilló con los éxitos de siempre. “La casa por el tejado” y “Soldadito marinero” llenaron el recinto de energía, mientras el público cantaba al unísono. Fito recuperó “Entre dos mares”, tema de Platero y Tú, despertando la nostalgia de los fans de siempre. El cierre llegó con “Antes de que cuente diez”, que desató un estallido de emoción colectiva y puso broche de oro a una noche histórica.

















