Giampiero Giron, el médico de 85 años que regresa a la sala para luchar contra el coronavirus. Como él, muchos más héroes rescatan sus capas, sus batas blancas, y vuelven a los hospitales para afrontar el desafío de esta pandemia.

En momentos de crisis, los héroes reciben la llamada, se colocan su capa y acuden al rescate. Así lo han hecho numerosos médicos retirados, que ante la crisis del COVID19 han recuperado sus batas y no han dudado ni un momento en incorporarse a la lucha en distintos hospitales. Porque fueron héroes una vez y, aunque haya pasado mucho desde que hicieran su juramento hipocrático, su vocación es de por vida.

Durante las últimas semanas, hemos sido testigos de cómo los peores momentos sacan lo mejor de las personas. Si bien es cierto que esta lucha es una lucha colectiva, que sin la responsabilidad y solidaridad de todos y cada uno de nosotros no se ganará, resulta imposible no destacar la valentía de quienes asumen los riesgos que haga falta con tal de salvar vidas. Porque era su labor hace años, pero, sobre todo, porque sigue siendo su vocación, porque lo será para toda la vida, y esa vocación vital por ayudar a quien lo necesita es lo que caracteriza a los héroes.

Porque en tiempos de crisis no hay lugar para el egoísmo. Porque no es momento de pensar en lo que sería fácil, sino en lo que es correcto. Por eso, médicas y médicos jubilados de todas partes del mundo, a pesar de ser personas de riesgo en esta pandemia, han puesto por encima su vocación y han decidido volver a su trabajo y salvar a quien lo necesite, una vez más. Porque su valentía y el amor por su trabajo puede más que el miedo, y solo así será posible ganar esta batalla.

 

Giampiero Giron

Este es el caso de Giampiero Giron, profesor emérito de la Universidad de Padua y uno de los médicos más importantes de Italia. A sus 85 años, Giron recupera su capa, su bata,  y se dispone a volver a la lucha, «esta vez contra un enemigo invisible», explica.

«Hace un par de semanas, una primaria de Padua me llamó por teléfono para preguntarme si, de ser necesario, la salud pública podía contar con mi experiencia. Desde ese día, he vivido con mi teléfono móvil siempre a mano. Pueden llamarme en cualquier momento y, por si acaso, estoy listo para partir. Lo considero un deber: independientemente de la edad, los médicos pueden marcar la diferencia en esta etapa. Aunque mi juramento hipocrático se remonta a mucho tiempo atrás, nunca caduca»

Así declaró Giron en una entrevista para Il Corriere.

 

médicos, héroes en la lucha contra el coronavirus, Giampiero Giron

 

Jubilado desde 2010 y siendo, por su edad, persona en situación de riesgo, Giampiero no se deja vencer por el miedo.

«Sé que los más expuestos a complicaciones por el coronavirus son los ancianos, pero tengo buena salud. No tengo miedo, incluso si las situaciones epidémicas son siempre muy difíciles de manejar»

Por último, Giron recordaba que «no hay tiempo que perder». Por ello, su compromiso con la labor de salvar vidas no tiene ni fecha de caducidad ni horario: «Tienes que dar todo, siempre, hasta el final». Así recuerda como, tras graduarse en 1961 y empezar a trabajar, entendió que bajo el título de horas de servicio estaba escrito tanto como sea necesario. «Porque creo que así es como deberían hacerlo quienes trabajan en el hospital: sacrificarse tanto como sea necesario para salvar a los enfermos»

 

Gracias, héroes

El sentido del deber, la vocación más sincera y la valentía de los médicos y médicas no han pasado desapercibidas para los ciudadanos. Así, en línea, porque no puede ser de otra manera debido al estado de alarma, miles de personas publican a diario mensajes de apoyo y agradecimiento a quienes se juegan la vida para que, lo antes posible, el mundo vuelva a llenarse de vida.

Además, a diario, las personas salen a sus balcones y aplauden el trabajo del personal sanitario. Si bien es cierto que un aplauso es algo inmaterial, que racionalmente podría parecer que no aporta mucho, hay algo en las personas que va más allá de la razón, algo que sale de las entrañas, una fuerza y unas ganas de luchar que se ven avivadas por esta emocionante muestra de agradecimiento. Y por ello, siguen y seguimos luchando con optimismo y ganas. Esto también pasará.

 

personas en sus balcones aplauden la labor de los médicos, héroes en la lucha contra el coronavirus

Milan. Italianos aplauden la labor de los médicos. Marco Passaro/IPA/ABACAPRESS

 


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