Un paso más hacia unas fallas más comprometidas con el medio ambiente.

La ingeniera química y emprendedora valenciana, Ana Blasco, nos explica en qué consiste su proyecto, que ha sido presentado ya ante la Unesco y ha suscitado el interés de varias comisiones y del propio Ayuntamiento. Un nuevo material elaborado con la paja de arroz que queman los agricultores en L’Albufera, podría ser la alternativa ecológica al corcho que se usan ahora los artistas falleros para construir las fallas.
El artista de Xàtiva Josep Almiñana, está muy implicado y colabora en la construcción de una falla experimental. Se trata de una barraca, que han solicitado plantar junto a la falla municipal.

¿En qué consiste este material?

El material que hemos desarrollado está conformado por elementos provenientes en una gran medida por productos reciclados, por lo que favorece la economía circular, a la vez que se reduce la contaminación. 

¿Como surgió la idea?

¿Quién no ha observado las densas columnas de humo negro en los monumentos falleros que arden el día de la Cremà?

Pues ahí surgió todo, ¿por qué no hacemos un material ecológico? Hoy tenemos ese material a base de paja de arroz.

El artista fallero Josep está trabajando en ello y muy concienciado. ¿Los demás artistas también estarían por la labor?

Se han puesto en contacto conmigo muchos artistas falleros para informarse y probar el material para las Fallas 2019. Josep está interesado en realizar con este material un ninot para Les Fogueres de Sant Joan de Alicante del próximo junio.

¿Crees que se podrá usar para las próximas Fallas?

Seguimos investigando. A día de hoy, tenemos un material cuya combustión es ecológica, por lo que estamos hablando de algo muy serio. Estaríamos reduciendo considerablemente la contaminación de Valencia en el día de la Cremá, además de volver a la bonita forma de quemar que tenían las fallas cuando se hacían con cartón.

Al ser la paja un producto vegetal produce menores emisiones de CO y CO2 que otros productos artificiales y al no ser necesario añadir hidrocarburos para conseguir la combustión del material, se reduce la contaminación general. 

Con el desarrollo de este material solo queremos poner encima de la mesa una nueva solución para que los artistas falleros puedan seguir innovando en el diseño y construcción de los monumentos.

Además en la construcción de las fallas se desperdicia mucho poliestireno expandido y, aunque los fabricantes de este polímero aseguran lo contrario, el reciclaje de la cantidad desechada no es sencillo. Con nuestro material Eco, esto no ocurre ya que todas las partes desechadas se reciclan para hacer nuevo material. Para entrar de nuevo en la producción de nuevos ninots.

¿Cómo se introduciría?

Ahora estoy trabajando junto a Josep en la construcción de una Falla Experimental, ésta se está elaborando fresando el material que es como trabajan en este momento la mayoría de los artistas falleros. Se ha pedido permiso para plantarla este 2018 en la Plaza del Ayuntamiento.

La paja de arroz se hace servir como material más ecológico para los monumentos falleros, en esta imagen se observa el proceso en forma de flor

Así se observa una figura elaborada con paja de arroz

Se acaba el problema de la quema de la paja de arroz y del humo negro de las Falla. ¡Dos soluciones en una!

El material que se ha desarrollado pretende ayudar a dar una salida a la paja de arroz que se quema cada año en los campos de cultivo, generando graves consecuencias en el medio ambiente: su combustión en l’Albufera genera enormes cantidades de CO2 y, por ende, altos niveles de contaminación, ya que la paja no debe quemarse húmeda. Además, provoca problemas respiratorios para los agricultores. La quema también produce una acidificación del agua de l’Albufera, lo que es perjudicial para la flora y fauna del parque.

La aplicación de la paja de arroz en este material evita que se quemen otros productos y además elimina la necesidad de añadir hidrocarburos para su combustión por lo que creemos que los beneficios medioambientales son notables.

Al ser la paja un producto vegetal produce menores emisiones y se reduce la contaminación general. Con el desarrollo de este material queremos aportar nuestro granito de arena a ayudar para solucionar o minimizar este problema. 

¿Habría material para todas las Fallas si se llegara a usar masivamente? 

Sí. Sólo se necesitaría acceso a la paja de arroz, que muestra unas características adecuadas para la combustión tras un procesado previo, ya que la paja no arde directamente. Además, se pueden utilizar otros materiales con similares resultados, si bien se ha favorecido el uso de la paja de arroz para ayudar así a reducir el problema de las quemas en el campo.

Ninot ecológico, hecho a partir de la quema de paja de arroz, proyecto de la ingeniera Ana Blasco

Así sería el resultado de un monumento fallero ecológico por dentro y por fuera

¿Qué necesitamos para que sea una realidad total?

Este proyecto nace del impulso emprendedor y se ha financiado exclusivamente con medios propios, no desde la administración, pero estamos abiertos a mostrar este material al Consistorio si se muestra interesado.

¿Cree que la Unesco apoyará el proyecto?

El proyecto fue presentado poco antes de Navidad al Centro Unesco Valencia Mediterráneo, junto al Diputado Popular Vicente Betoret. El entonces Presidente, José Manuel Gironés, lo  aprobó  en su Asamblea General del 8 de Enero del 2018.

Vicente Betoret, Ana Basco y José Manuel Gironés en l'Albufera, donde los agricultores queman la paja de arroz

¿Supondría un sobrecoste para las Fallas este material?

El material está conformado con elementos provenientes del reciclaje vegetal. No se puede presentar en el mundo fallero un material con un coste muy superior al ahora utilizado porque el proyecto no tendría ninguna viabilidad.

¿Qué ha supuesto para ti este proyecto?

Este proyecto es un sueño cumplido. Ha sido un largo y duro camino en el que se ha trabajado sin descanso durante más de un año para dar con este material.

La paja de arroz es un material que aunque muestra ciertas dificultades en su procesamiento, ofrece una amplia variedad de usos posibles, y se han identificado alguno de ellos durante este proceso de investigación, los cuales están en proceso de patente.