Ana Belén llega a Valencia con su álbum ‘Vida’.

Después de mucho tiempo, el próximo 4 de julio volverá a Viveros, donde cantará sus canciones más icónicas y presentará en directo su último disco, que incluye temas inéditos por primera vez tras once años.

 

– Viene a Viveros con su álbum ‘Vida’ y hace poco estuvo en el Botánico de Madrid. Qué escenarios tan maravillosos y tan acordes con el título del disco.

Y hoy estoy en Pedralbes que es otro jardín.

– Es cierto… ¿Están escogidos a conciencia?

(ríe) No… Desgraciadamente hay pocos artistas en el mundo que puedan ‘elegir’ donde van a cantar. Son los lugares los que te eligen a ti. Los empresarios que quieren tenerte en la programación. ¡Qué más quisiéramos poder elegir hasta ese punto!

Es una delicia poder actuar en verano en espacios tan maravillosos. Yo he estado en el Botánico como espectadora y es tan agradable. Desde que entras, hasta que comienza el concierto, el ambiente… Realmente es una suerte.

“Ahora mismo cualquier chic@ que quiera dedicarse a esta profesión, está infinitamente más preparado que nosotros; que éramos unos ‘ceporros’ cuando empezábamos.

-¿Y en Viveros ha estado?

Sí, hace muchos años, pero cuando digo muchos, es muuchos. Puede hacer perfectamente veintitantos años, por no decir treinta. Lo recuerdo como un sitio maravilloso.

-Pues le va a encantar porque sigue precioso.

¿Sí? Estupendo, tengo muchas ganas. Del concierto y de ir a Valencia en general. Siempre que he ido allí, de todas las maneras posibles: como actriz cuando he ido al Teatro Principal, o a cantar al Palau de la Música, o de Les Arts, o a la Plaza de Toros… he sido muy feliz. En cada lugar lo he pasado estupendamente. He tenido muy buena conexión siempre.

– He leído que ‘Vida’ es elegante, acústico, con ligeros destellos eléctricos, variado… A mí personalmente lo que me da es buen rollo. ¿Son definiciones acertadas?

Creo que sí. Es un trabajo que en conjunto da la sensación de eso justo, buen rollo.

Ahora que se habla del ‘buen rollismo’ de una manera peyorativa, yo reivindico mucho esa necesidad que tenemos de encontrar un espacio que nos dé un momento de felicidad, que nos comporte un equilibrio de bienestar, de alegría.
Esto no quiere decir que no estemos preocupados por otras cosas, siempre hay problemas y puedes ser consciente igualmente.

El disco tiene temática optimista, de gracias, estamos aquí y estamos vivos. Y es una cosa que decimos poco.

-Es verdad lo debemos valorar más.

Sí, y solo nos damos cuenta cuando nos pasa algo. Los que se han enfrentado a situaciones tremendas, o enfermedades cuentan que cuando salen de esa, perciben la vida de una manera diferente.

 

Y yo digo ¿Por qué tenemos que esperar a encontrarnos ante situaciones límite para saber apreciar cosas que somos incapaces de apreciar en el día a día?

«‘Vida’ habla un poco de esto. Agradecimiento a pequeñas cosas que a veces ni nos damos cuenta que están junto a nosotros, no las vemos.»

 

– Esa manera de ver la vida es la que transmite. Parece como muy zen, calmada, irradia como paz…

Eso me dicen mis compañeros de teatro el día del estreno: “yo te miro a ti, que me das tranquilidad”. Y siempre pienso, si supieran…

Si ellos supieran los nervios que me comen por dentro, la tensión, las ganas de salir corriendo hacia un aeropuerto a coger el primer vuelo que salga.

Mira, no sé si soy zen, pero pienso que tener una cierta armonía en tu vida, en lo que te rodea, en tus relaciones, siempre está bien.

Pues esa era la siguiente pregunta, con ese talante ¿Se pone nerviosa?

(Risas) Uy sí, sí. Y es que me lo dicen desde siempre: “yo miro a Anita y no está pasando nada. Todo está bien. Me transmite seguridad”.

Quizás cuando eres joven sí puedes tener la seguridad que da la inconsciencia, no eres consciente de lo que estás haciendo realmente. Pero ya de mayor es otra cosa, cada vez tienes más la responsabilidad, el peso de salir a un escenario cada vez es mayor.

– Además esta gira es en solitario, tras muchas acompañada con ‘El gusto es nuestro’ y con temas nuevos, después de 11 años. Puede dar vértigo, pero la experiencia también ayudará.

Efectivamente, da vértigo estar ahí sola. Claro, me he malacostumbrado a lo largo de los últimos años a cantar acompañadísima, al lado de tres musicazos, de tres amigos impresionantes artistazos. Gente tan querida, que eso era un ‘paseín’.

Y no dejas de pensar en eso, lo que afrontas, la responsabilidad, etc., pero bueno es un pensamiento que tienes un segundo antes de salir al escenario. Y no puedes pensarlo demasiado, porque si lo haces te vas al aeropuerto.

– Además, parece muy perfeccionista. De estas personas que lo hacen todo bien. Aunque, algún defectillo tendrá.

-Sí, muchos. Intento no fallar, afinar y todo lo demás, pero claro que tengo. Dentro de mi profesión, por ejemplo, me gustaría saber más, tocar bien un instrumento. He intentado ya de mayor aprender piano, pero no he podido. Considero que eso son defectos, que una persona que se dedica a la música debería dominar.

La prueba es que ahora mismo cualquier chic@ que quiera dedicarse a esta profesión, está infinitamente más preparado que nosotros; que éramos unos ceporros cuando empezábamos.

-Y ahora alguna virtud. Una es la humildad, pero se tiene que mojar.

Mira, pues a cambio de los defectos te diré que soy una persona que necesita muchos los afectos; y como los necesito, soy capaz de evaluarlos, de valorarlos. Considero a los amigos como algo absolutamente necesario y los cuido mucho. Soy muy fiel a una amistad, a los que confían en mi. Soy muy de afectos.

– Por eso está siempre tan bien rodeada. También en el disco, en el que colaboran Rozalén, Andrés Suárez, Dani Martín, o Jorge Drexler, Pablo Milanés, Noa, Joaquín Sabina y por supuesto, Víctor Manuel. Cuánto talento.

¡Qué maravilla verdad! Que todos tengan mucho más talento que tú y quieran estar ahí.

– ¡En lo del talento estaba incluida!

Es que desgraciadamente yo no compongo, ni se me va a ocurrir. Para eso tienes que tener un bagaje anterior y yo soy una persona mayor ya. A estas alturas de mi vida no voy empezar a probar, a ver si me sale una canción. Es un poco absurdo.

Reconozco mucho a todos estos amigos que me acompañan en el disco. Les admiro y les agradezco que depositen su confianza en mí, porque finalmente están confiándome unas canciones que son suyas.

– ¿Por qué salir de la zona de confort y meterse en todo esto. Es un síntoma de inconformismo, de superación…?

En esta profesión hay un factor importante, que es el que nos mantiene ahí continuamente: el riesgo. Este trabajo sin riesgo es una tontería.

Cuando estás haciendo algo que sientes a priori que sabes hacer, que lo controlas perfectamente, malo.

Sé cantar y sé actuar y si estudio puede salir bien. Pero no me salen las cosas fácilmente. Tengo que estudiar y no solo el texto de una obra, o unas canciones, también ensayar, tener mi garganta a punto, hacer ejercicios…

Esta profesión conlleva riesgo, esa interrogación que siempre llevamos sobre la cabeza: ¿Estaré acertando? Y con el ‘estaré acertando’ pasas la vida, a ver si zas das en la diana.

Pues tiene puntería, creo que su página de wikipedia es la más larga que he visto.

Hombre es que tengo una edad…

– O es que comenzó muy joven y ha hecho muchas cosas.

Sí, el primer disco que grabé fue con 13 años, imagínate. Y no he cantado solo, he hecho cine, teatro, televisión… Me he metido en muchos charcos.

– Teniendo alma de bolero… ¿Qué opina del reggaeton?

Mmmmm, no tengo nada en contra. Me parece que si a la gente le gusta, está bien.

Ahora, creo que la riqueza de la música sudamericana es mucho más que el reggaetón. A veces escuchas una canción y dices me suena tanto a esta y esta a la otra. Me suena todo un poco igual.

Da pena, porque mira que hay géneros y que es variada la música latina.

Tampoco puedo decir más, porque no es un tipo de música que yo consuma, ni soy una entendida. Igual hay cosas que se me escapan y no sé apreciarla.

Lo importante es la riqueza musical que hay en cada país, en cada esquina, así como grandes cantantes.

-Ahora está centrada en la música, ¿Pero piensa volver al cine, o al teatro en breve?

Sí. Ahora voy a estar con esta gira hasta diciembre y luego tengo dos proyectos teatrales y uno cinematográfico. Y cosas que me hacen mucha ilusión. ¡A ver cómo cristalizan!

-Hace nada le vi en la tele cantando en el funeral de Antonio Resines, que previamente acudió al suyo. Pocos pueden decir que han vivido su propio funeral. Humor negro 100%.

Sí, le canté al final. Es muy divertido, el programa está hecho con mucho sentido del humor. Cuando me lo propusieron, me sonó tan raro, pero eso es lo interesante.