Texto: Alba Fortea

El escritor Emilio Ortiz nos presenta su nueva obra, «Seis patas, dos amigos”, un libro que cuenta interesantes historias entre perros y humanos. En mitad de esta crisis sanitaria le hacemos la entrevista desde casa y nos cuenta con sus mejores ánimos qué nos encontraremos en este nuevo proyecto y cómo está viviendo él y sus queridos perros el confinamiento. 

Bueno lo primero de todo, ¿cómo está viviendo el aislamiento?

Bueno pues bien… a ratos, como todo el mundo imagino. Cada uno tenemos una realidad distinta, a mi por ejemplo, me pilló en casa, menos mal que con la nevera llena -risas-. Yo tengo la suerte de vivir en el campo con mis perros y me doy paseos, aunque prácticamente no salgo. Personalmente, como escritor me está viniendo bien porque estoy acostumbrado al aislamiento para escribir y además estoy promocionado mi libro de una manera diferente, con viajes virtuales.

Como amante de los animales que eres, ha sido noticia que muchas protectoras estaban desbordadas porque la gente está abandonando muchos animales, y no por miedo a contraer el coronavirus, sino por miedo a no poderlos mantener, ¿qué hay que hacer en estos casos?

No concibo el abandono, porque para mi los perros son miembros de la unidad familiar. Aunque se pase mal hay que hacer lo imposible para que ese perro pueda estar en su hogar. Esta situación es muy mala y complicada, no se sabe el alcance en el tiempo que va a tener, pero hay que seguir con nuestros perros, lo último tiene que ser el abandono. Y sino hay otra opción, pues intentar buscar a alguien que se quiera hacer cargo de él en este tiempo o acudir a alguna asociación.

Y luego curiosamente está el caso contrario, que algunas protectoras se están quedando sin perros, ¿será porque así la gente tiene un salvoconducto para salir a la calle?

Yo creo que desgraciadamente sí. Es cierto que en otras protectoras están aumentando las adopciones de perros y como el Estado de Alarma permite poder salir a la calle con perro pues ahora mucha gente quiere perro. Se creen que un perro es un juguete, un objeto, que se le saca tres veces al día y ya está y con eso ya has cumplido tu parte como cuidador con un animal que tiene sentimientos y que tiene más necesidades a parte de esa. Todo para que te venga bien a ti para poder salir a la calle, me parece fatal.

Se ha llegado al extremo de que muchas personas alquilan a sus perros por minutos a otras personas para saltarse el confinamiento…

Me parece fatal que la gente alquiler perros para saltarse el Estado de Alarma. Mal para el que lo quiere alquilar y mal para el que accede. Yo a mis perros no los alquilo por nada del mundo. Cosificar a un perro, alquilarlo para que le sirva a alguien de excusa para poder salir a fumar un cigarro o darse un paseo no lo concibo. Yo entiendo que la situación es complicada, que la gente lo pasa mal y que se genera mucha ansiedad pero hay otras fórmulas. Y hay que tener en cuenta otra cosa, que aquí no solo lo están pasando mal quienes no pueden salir de su casa, también hay gente que está ingresada, que tiene un familiar que ha contraido el virus y está grave… Hay que ponerse en el lugar de las personas y no ser egoístas y porque lo estemos pasando mal no es excusa para alquilar a un animal para darse un paseo.

También está la parte positiva y optimista, y es que mucha gente está haciendo pequeñas donaciones a las protectoras para sobrellevar esta crisis.

Hay que agradecer que cuando hay algo malo y negativo siempre aparecen personas con un alma noble. De toda situación mala sale algo bueno y esto está despertando muchísima solidaridad, que a lo mejor la gente ya la tenía dentro, pero ahora está saliendo con más fuerza.

 “Los perros son mi inspiración”

Hablando de su libro, en «Seis patas, dos amigos” cuenta historias emocionantes entre perros y humanos, ¿todas son reales?

Sí, son todas reales y documentadas. Hay historias de personajes históricos y de personas famosas que estaban contadas en libros o en entrevistas y este libro las une a todas. Algunas me las han contado personalmente para matizar cosas.

¿Qué tipo de historias podremos encontrar?

Podemos encontrar historias célebres, históricas y también historias anónimas que me han contado y han surgido tomándome un café en una cafetería. Muchas personan me contaban anécdotas con sus perros tan buenas que las tenía que apuntar para luego escribir este libro. No solo los personajes históricos o famosos tienen historias entrañables con sus perros sino que por ahí, por la calle, te encuentras historias muy muy bonitas que a veces superan la ficción. ¡Son mágicas!

¿Ha incluido sus propias vivencias en el libro?

Sí algo hay, sobre todo desde el punto de vista sobre cómo interpreto yo muchos temas relacionados con los perros. También aclaro muchas injusticias históricas que se han hecho hacia personajes muy conocidos donde la historia oficial les ha dado una imagen con los perros que no ha sido tal. Esa ha sido mi labor como investigador. Por ejemplo, como pasó con la historia de Simón Bolívar, que en realidad quien le cuidaba a su perro era un joven indígena, y eso no aparece en los libros. También hay anécdotas de mis perros, no solo de mi perro guía, de los perros de mi familia también.

En sus cuatro libros habla de los perros, está claro que son su inspiración.

La verdad es que sí, en mis cuatro primeros libros los perros han tenido un papel principal y eso me lleva a pensar que sí son mi inspiración. Pero por otro lado, tampoco me quiero encasillar como el escritor que solo sabe escribir de perros -risas-, evidentemente quiero escribir también otras cosas, que puede que salga algún perro, efectivamente, pero que no sea el hilo principal. Lo digo en mi libro y me reitero, cómo no nos van a inspirar los perros a escribir libros o a pintar cuadros si son una fuente de inspiración tremenda por esa nobleza que tienen y ese espíritu de no juzgar a nadie. Te limpian el alma y claro, ¡te hacen escribir!

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