‘Si te vas’, ‘Amor, amor, amor’, La Bikina, Échame a mi la culpa’… Es inevitable leer estos títulos sin tararear cada una de las canciones. Por algo Luis Miguel es ganador de cinco premios Grammy y cuatro Grammy latinos y cuenta con más de 30 años de exitosa carrera.

La estrella mexicana deleitó el sábado al público valenciano congregado en La Marina, con sus boleros, baladas y algunos temas más movidos. No defraudó y ya era complicado, dado el retraso del concierto en más de una hora y los pitos y abucheos que se escucharon hasta el comienzo del espectáculo. Pero fue entrar en el escenario y meterse al auditorio en el bolsillo. Cuando un artista se entrega así, siempre es correspondido con creces. ‘Por debajo de la mesa’ fue uno de los momentos álgidos del concierto, ya que el público se arrancó a cantarla al son de la música. Otro punto clave fue la entrada de los mariachis, que nunca fallan.

El final del concierto, apoteósico, de fondo el castillo piromusical que se dispara junto al mar y para cerrar un Luis Miguel emocionado tirando flores al público.

Un final espectacular para su gira ‘Mexico por siempre’, que tenía como última parada Valencia.