La peluquería canina es, todavía hoy, un mundo visto con prejuicios por parte de muchas personas con mascota.

Suele creerse que es una especie de “capricho”, o bien que está orientada únicamente a razas con un manto voluptuoso, como los grandes caniches que estamos acostumbrados a ver con más frecuencia, o perros de exhibición.

Lo cierto es que los beneficios de la peluquería canina van mucho más allá de la estética. De hecho, están directamente relacionados con el estado de higiene y salud del animal, sin importar sus características físicas.

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Stripping y grooming

Estas dos técnicas suelen ser desconocidas pero incluyen procedimientos básicos de “puesta a punto”. El stripping consiste en limpiar el sobrante de pelo para renovar y sanear las capas. Suele formar parte del proceso completo de grooming, que engloba no sólo el corte y vaciado de pelo, sino también el baño, el corte de uñas, limpieza de dientes y orejas, entre otros.

Llevar a nuestra mascota a una sesión completa de manera periódica tiene ventajas para su salud como:

  • Prevenir infecciones de muchos tipos (boca, uñas, oídos, esfínter…)
  • Aumentar su tranquilidad, por motivos físicos (reactiva la criculación) y también psicológicos (reduce su ansiedad)
  • Mantener una higiene básica: su baño no puede faltar, así que mejor dejarlo en manos profesionales
  • Y además funciona como checkeo médico: no deja de ser una revisión completa, así que permite detectar algunas enfermedades y tratarlas a tiempo.

Por eso, rompe tus prejuicios y anímate a llevar a tu peludo a la peluquería. ¡Te lo agradecerá!