Elena López nos emocionó este verano con su histótica medalla de playa en las Olimpiadas de Brasil

Hace dos décadas de aquel oro en Atlanta y desde entonces la gimnasia rítmica española no había conseguido colgarse otro metal. Elena López Benaches natural de Turís (Valencia), tan solo era una recién nacida en 1996 pero este verano con 21 años de edad y junto a su equipo -‘El equipaso’- se alzaron con una plata -con sabor a oro-. ¡Enhorabuena campeonas!

Sandra Aguilar, Artemi Gavezou, Lourdes Mohedano, Alejandra Quereda y la valenciana, Elena López, nos emocionaron este verano con su histótica medalla de playa en las Olimpiadas de Brasil 2016.

¿Además de la medalla qué es lo que más te ha gustado de la experiencia en Río?

Sin dudarlo, la convivencia en la Villa Olímpica rodeada de los mejores deportistas del mundo, estábamos separados por bloques pero en las zonas de restauración te encontrabas con conocidos campeones de otros países, ¡era muy emocionante!

¿Tienes algún referente? ¿Según tu, cuáles son las claves para el éxito?

No tengo ningún referente en concreto, pero sí tengo claro que las claves para alcanzar el éxito residen en el trabajo, el sacrificio, la confianza y la compenetración con el equipo y la entrenadora.

Tus compañeras admiran tu seguridad, ¿crees que ese es tu punto fuerte?

Si lo dicen ellas… será verdad, son las que mejor me conocen. Entrenamos durante siete horas diarias, somos como una familia. Decidimos hasta la música de las coreografías todas juntas.

¿Sientes que dedicarse al deporte de élite os aleja de la realidad?

Sí y no -ríe- ¡no somos bichos raros! Pero es normal que tengamos que hacer más sacrificios que otras personas porque llevamos una rutina muy exigente y nos entregamos mucho a nuestra pasión.

Hablando de pasiones… ¿tienes tiempo para el amor?

Sí. Pero te advierto que es difícil, tu pareja tiene que ser una persona muy comprensiva y paciente, pero estando en la misma ciudad no es imposible.

¿A qué clases de sacrificios te referías? ¿Tenéis que vigilar el peso y la alimentación?

Sacrificios de todo tipo, es verdad que en la gimnasia rítmica es importante tener buena estética, pero el tema de la dieta no es nada estricto, lo controla cada una y comemos de todo. Nos cuidamos pero también nos damos algún que otro capricho.

¿Y los estudios qué tal?

Bien, yo estoy estudiando TAFAD, un módulo de deporte y es complicado compaginarlo, tengo muy poco tiempo para estudiar, solo por las noches o los domingos.

¿A que te gustaría dedicar el día de mañana?

No tengo ni idea, sí te soy sincera no pienso en eso ahora. Vivo el día a día y ahora mi máxima preocupación es recuperarme de las lesiones y el esfuerzo de las olimpiadas y prepararme para la siguiente temporada.

Descanso merecido. ¿Son muchas las lesiones por las que pasan las gimnastas?

Ahora mismo tengo mal el tobillo, cuando era más joven me fallaron las rodillas… Es un dolor que se lleva en silencio, muchas de nosotras hemos pasado varias veces por el quirófano, pero te recuperas y vuelves a la normalidad.

¿Esa medalla compensa todo el esfuerzo que realizáis?

Todo este gran esfuerzo durante los últimos cuatro años supone la medalla que hemos conseguido, así que sí, todo ese esfuerzo merece la pena. Nos quedamos en el cuarto puesto en las olimpiadas de Londres en el 2012 y en esta íbamos a por todas.

Salisteis las primeras al tapiz ¿estabais nerviosas?

¡Mucho! Salir las primeras implica que no puedes comparar tu puntuación con las demás, aunque también te libra de haber visto los ejercicios de los otros países antes y ponerte aún más nerviosa (ríe).

Ganasteis una plata que supo a oro porque estuvo muy reñido con Rusia, líder del primer puesto desde el 2000. Te recibieron como una campeona en tu pueblo, Turís. ¿Te emocionaste?

Fue muy emotivo. No me esperaba ese recibimiento, el alcalde tuvo un detalle precioso y estoy muy agradecida del apoyo que he tenido. Allí en Turís fue donde empezó mi pasión por la gimnasia rítmica.

Quién te iba a decir entonces que hoy formarías parte del selecto grupo de medallistas españolas. De hecho las mujeres han revolucionado Río representando nuestro país. ¿Te sientes orgullosa? ¿Qué otro triunfo recuerdas con ilusión?

Un triunfo que recuerde con emoción fue el de Kiev en 2013 y bueno, claro que me siento orgullosa, es genial para derribar tabúes y los resultados hablan por si solos…

Ahora que estas en Madrid, ¿echas de menos Valencia?

Muchísimo, la ciudad, mi familia y sobre todo la playa.

¿Algún secreto olímpico?

Llevo los aros olímpicos tatuados en la nuca desde Londres 2012.