El COVID-19 forma parte de las enfermedades de vías respiratorias que se propagan de persona a persona, igual que ocurre con los resfriados o una gripe, por ejemplo. Es por ello que es importante que seamos conscientes de que hay que extremar las medidas higiénicas. Entre ellas, un hábito tan cotidiano como es el cepillado de dientes debe adaptarse a las nuevas circunstancias por las que estamos atravesado.

Así pues se han elaborado algunos consejos que ayudarán a no propagar o evitar contraer el COVID-19.

Lavarse las manos

La importancia que tiene un correcto y frecuente lavado de manos, es algo que las autoridades insisten desde el principio de la pandemia. Esto se debe a que el virus pasa con facilidad de las manos a nuestras mucosas. Por tanto, es fundamental, antes de tocar nuestro cepillo de dientes, lavarnos las manos con agua y jabón.

Una vez terminado el lavado de dientes, tenemos que volver a lavarnos las manos de manera cuidadosa ya que hemos estado manipulando el cepillo. Se recomienda que los lavados con agua y jabón duren al menos 40 segundos.

Separar los cepillos de dientes

No importa si estás relacionado o la cercanía que tengas con las personas con las que vives. Debes asegurarte de que las cabezas de los cepillos de dientes también se mantengan separadas unas de otras donde sea que tú y el resto de las personas que habitan contigo almacenen sus cepillos de dientes. Por supuesto, nunca compartas el cepillo con nadie más. Esta es una forma en que los virus y las enfermedades transmitidas por la sangre pueden contraerse de otras personas.

Cerrar la tapa del w.c. antes de tirar de la cadena

El lugar donde guardas el cepillo de dientes es muy importante. Si almacenas el cepillo en cualquier lugar cerca del inodoro, cada vez que alguien tira de la cadena, parte del aerosol saldrá volando y caerá sobre tu cepillo de dientes. Asegúrate de que tu cepillo esté a una distancia segura del baño y que además cierras la tapa antes de tirar de la cadena.

Cambiar el cepillo de dientes regularmente

Es muy importante cambiar el cepillo de dientes, o la cabeza de éste, al menos cada tres meses. Pero dada las circunstancias en las que nos encontramos, se recomienda hacerlo con mayor frecuencia. Cambiar el cepillo o la cabeza ayuda a prevenir la propagación de bacterias. Si has tenido COVID-19 o sospechas que puedes tenerlo, cámbialo por uno nuevo.

Desinfectar y secar el cepillo de dientes 

Debemos extremar las medidas mientras dure la epidemia. El coronavirus está presente en la saliva y es por ello que se recomienda desinfectar el cabezal del cepillo después de cada uso.

Además, una vez terminada la desinfección, es muy importante secar el cepillo. La humedad en el cepillo favorece el crecimiento de bacterias y de hongos. Sujetando el cepillo por el mango, se le va dando vueltas a derecha e izquierda con el fin de expulsar el máximo de agua que haya quedado en el cepillo. Una vez sacudido, el cepillo debe colocarse con el cabezal hacia arriba para que los restos de humedad se escurran hacía el mango y no al revés.

Limpiar el baño con regularidad

Los baños son el lugar donde la mayoría almacenamos los cepillos de dientes, toallas y artículos íntimos. También es el lugar donde vamos a asearnos. Por tanto, es importante que las superficies del baño se limpien regularmente con un producto de limpieza a base de cloro, como puede ser la lejía.

Seguir estos consejos, y ser lo más higiénico posible, no solo ayuda a protegerte a ti mismo, sino que también protege a quienes te rodean.

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